PROMESA

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sábado, 26 de marzo de 2016

MI IDENTIDAD EN DIOS - LA HUMANIDAD

Luego de crear el universo con sus astros y el planeta Tierra, el Señor creó los animales y las plantas, y finalmente al ser humano, al que dio hermosas características: es un ser creado, tiene la imagen de Dios y una sexualidad. Además lleva unos rasgos fundamentales: es un ser social, creador de cultura y con pensamiento y lenguaje. Mas ahora, aparece el lado femenino de Dios, Su voluntad reproductiva y amorosa. Ello se demuestra en tres nuevas creaciones:
 a) la creación de la mujer;
 b) la creación del matrimonio;
c) la creación de la familia.
Decimos que son creaciones en femenino porque se trata de “la” mujer, “la” primera pareja humana y “la” familia, las cuales dan nacimiento a “la” Humanidad.
Dios creó la mujer.
Dios, al no haber en toda la creación un ser adecuado para compañía de Adán, decide crear otro de la misma naturaleza. Experto Cirujano le hace caer en un sueño profundo y toma una de sus costillas para hacer una mujer con aquel material; luego cierra la herida. “Entonces Yhwh Dios hizo caer sueño profundo sobre Adán, y mientras éste dormía, tomó una de sus costillas, y cerró la carne en su lugar. / Y de la costilla que Yhwh  Dios tomó del hombre, hizo una mujer, y la trajo al hombre.” (Génesis 2:21-22). Esto tiene varios significados:
- Que el hombre está en “sueño profundo” y desconoce la procedencia de su mujer.
- La mujer procede del hombre implica que ella es de su misma naturaleza y esencia.
-Al ser así debe respetarla, amarla y cuidarla como a sí mismo, porque es una prolongación de él.
- Elohim Dios no tomó un hueso del cráneo ni tampoco del calcañar (2), sino que un hueso del centro del esqueleto vertical, de modo que Eva queda a la misma altura del hombre. Por el hecho de ser creada después de Adán no es inferior sino igual a él en derechos y obligaciones.
- Hay otras implicancias espirituales de esta cirugía: la operación que Dios hizo en el hombre Jesucristo, extrayendo de Sus propios huesos el material para crear a Su esposa, la Iglesia. “Porque somos miembros de su cuerpo, de su carne y de sus huesos. Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne. Grande es este misterio” (Efesios 5:30-32)
Dios creó la unidad hombre-mujer.
Eva fue extraída de Adán. Ambos son de la misma naturaleza y esencia. Esa operación en el Paraíso da inicio al sexo femenino y al matrimonio, bella obra de Dios. La palabra matrimonio no aparece en estos primeros capítulos de la Biblia. Matrimonio viene del latín matrimonĭum, y es “la unión de hombre y mujer concertada mediante determinados ritos o formalidades legales”. Tampoco aparece la palabra “pareja”, definida como un “conjunto de dos personas, animales o cosas que tienen entre sí alguna correlación o semejanza, y especialmente el formado por hombre y mujer.”

La Biblia sólo dice que “varón y hembra los creó” (Génesis 1:27) y que hombre y mujer “serán una sola carne” (Génesis 2:24); aspectos que Jesucristo ratifica en el Evangelio (San Mateo 19:4; San Marcos 10:6).
Para que el matrimonio se conserve firme y unido deberá guardar los siguientes principios:

1. Permanencia. Jesucristo recuerda a los fariseos “… ¿No habéis leído que el que los hizo al principio, varón y hembra los hizo, / y dijo: Por esto el hombre dejará padre y madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne? / Así que no son ya más dos, sino una sola carne; por tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el hombre.” (San Mateo 19:4-6)

2. Exclusividad. El amor del matrimonio no debe, bajo una ética cristiana, ser compartido con una tercera persona: “Honroso sea en todos el matrimonio, y el lecho sin mancilla; pero a los fornicarios y a los adúlteros los juzgará Dios.” (Hebreos 13:4)
Dios creó la familia.
Hay un paralelo entre la familia humana y la familia de Dios, que es la Iglesia. Ambas nacieron de un varón. La familia humana nació de Adán y la familia de Dios nació de Jesucristo. Pero en realidad ambas nacieron en la eternidad, en el pensamiento de Dios. “Dijo entonces Adán: Esto es ahora hueso de mis huesos y carne de mi carne; ésta será llamada Varona, porque del varón fue tomada. / Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne.” (Génesis 2:23)

Matrimonio y familia se interrelacionan. La familia está formada por la pareja hombre y mujer, más los hijos. Comúnmente se llama familia a todo el conjunto de parientes. Un matrimonio sin hijos también es considerado familia. En la Biblia se llama familia a toda la parentela, vivan o no en un mismo lugar. La familia se sustenta sobre el matrimonio y éste sobre el Amor.
Es muy importante la proyección que da Eva a Adán, es algo más que una ayuda idónea; el hombre solo no se proyecta en el tiempo. Puede desarrollar sus capacidades pero, sin mujer y familia, carecerá de esa dimensión  que le proyecte más allá de si mismo y en el tiempo.
Además es un ser con sexualidad o capacidad reproductiva. Dios no tiene género, mas el ser humano es hombre y mujer, “varón y hembra”. Nuestros rasgos fundamentales se pueden expresar así: el ser humano es un ser social; debe cultivar y cultivarse; y desarrolla pensamiento y lenguaje. Comprendida la creación del varón, Dios procedió a realizar tres creaciones más que revisten gran importancia para nuestro tema, las creaciones femeninas de Dios: la mujer, la pareja o matrimonio y la familia. La vida del hombre no habría tenido la proyección que alcanzó con la creación de la mujer, el matrimonio y la familia. Queda claro, entonces, que la familia se origina en la necesidad de proyectar al hombre más allá de la individualidad, el hombre es un ser social que se multiplica y proyecta en el tiempo y el espacio.

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