PROMESA

PROMESA

sábado, 31 de octubre de 2015

TÚ ME TEJISTE EN EL VIENTRE DE MI MADRE- STEVEN GREEN


DÍA 20- TÚ ME TEJISTE EN MI MADRE

“La palabra del Señor vino a mí: «Antes de formarte en el vientre, ya te había elegido; antes de que nacieras, ya te había apartado; te había nombrado profeta para las naciones.» Yo le respondí: «¡Ah, Señor mi Dios! ¡Soy muy joven, y no sé hablar!» Pero el Señor me dijo: «No digas: “Soy muy joven”, porque vas a ir adondequiera que yo te envíe, y vas a decir todo lo que yo te ordene. Luego extendió el Señor la mano y, tocándome la boca, me dijo: «He puesto en tu boca mis palabras. Mira, hoy te doy autoridad sobre naciones y reinos, »para arrancar y derribar, para destruir y demoler, para construir y plantar.»” (Jeremías 1:5-7, 9, 10 NVI)
Vivir en un avivamiento continuo nos impulsa cada día a experimentar nuevos niveles de sanidad en nuestra autoestima y en nuestras emociones. El mensaje del evangelio de Jesús es sanador en sí mismo porque nos habla primeramente de Dios como nuestro Padre quien nos diseñó, nos formó y nos llamó para un propósito. En consecuencia ninguno en esta Tierra es un accidente: tenemos un Padre que nos ama y nos busca con amor eterno. En segundo lugar el mensaje de Jesús es sanador porque nos introduce a la perspectiva del Reino: Dios está haciendo algo y nos llama a trabajar en su plan de salvación y sanidad para todos. ¡Qué privilegio ser instrumentos de su plan!
Cuando creemos en Jesús comienza un proceso de sanidad que nos libera y capacita para vivir en plenitud cada día. Cada nueva etapa exige un nuevo nivel de esa sanidad.
Nuestra batalla es constante y cada desafío nos enfrenta con algunos enemigos internos y externos. Por eso nos inspira tanto la autoridad que se le impartió a Jeremías en su llamamiento, porque ahí vemos que lleva más trabajo “arrancar” y “derribar” que “plantar”. De las seis tareas que debía llevar adelante, cuatro eran destructivas y dos de plantación y edificación.
Debemos ser muy cuidadosos en cuanto a la tarea de edificación de nuestra vida y ministerio, pero mayor cuidado y trabajo debemos emplear en quitar lo malo que nos limita, para así poner los cimientos en Cristo y echar raíces profundas en Él. Tenemos autoridad para arrancar y para destruir, para arruinar y para derribar.
Podríamos decir:
• Arranquemos de nuestra vida raíces de amargura y pecado.
• Destruyamos murallas de división y argumentos en nuestra mente.
• Arruinemos todo plan de maldad.
• Derribemos toda obra del enemigo.
• Construyamos nuestra vida sobre la Roca que es Cristo.
• Plantemos nuestras raíces muy profundas en Él.

viernes, 30 de octubre de 2015

PUEDES SONAR LA ALARMA, PERO...


Por Jennifer LeClaire

Nueve meses atrás, oí en mi espíritu una palabra fuerte y clara del Señor. Este encuentro fue en un evento de oración en un estadio que cambió mi mente acerca de lo sobrenatural, y las señales y maravillas que me siguieron desde entonces. Siempre lo recordaré. Fue el 24 de Enero del 2015, en la convocatoria “La respuesta”, en Baton Rouge. Miles de personas estuvieron clamando a Dios por nuestra nación, cuando oí las palabras que comparto más adelante, con una voz quieta, suave y llena de amor. Estuve esperando nueve meses para entregarlas desde esta plataforma, porque quería recibir un mayor entendimiento sobre lo que estaba diciendo el Señor. Por eso esperaba su tiempo perfecto.

Creo que este es el tiempo. Esta es la profecía:

“Mi sangre es suficiente. Mi pacto es seguro. 2 Crónicas 7:14 es verdad. Necesitas operar sin temor y abrazar el poder para limpiar en arrepentimiento todo lo que sea necesario. Quiero limpiar los EEUU, pero eso comienza con la purificación de sus corazones”.

“La Iglesia en esta hora debe presentar el mensaje del arrepentimiento de la misma manera como lo hicieron los predicadores del movimiento de ‘La voz de la sanidad’, cuando presentaban el mensaje de la sanidad. Luego verás la manifestación de mi presencia y la apertura de los pozos de lo sobrenatural. Muchos de los que están perdidos serán restaurados por mi amor”.

“Comienza con el mensaje del arrepentimiento. Este es el mensaje que necesito que grites desde los techos en esta hora. Todo lo que necesita la Iglesia para cumplir su llamado en esta hora, fluye desde un corazón contrito. Puedes hacer sonar la alarma, pero sin arrepentimiento, caerá en oídos sordos. Muchos están entrando en la eternidad cada día sin mi Hijo, porque no oyeron este mensaje. Muchos de ellos están sentados en la Iglesia ahora mismo. Comienza allí con este mensaje y posicionarás a la Iglesia para que se levante en mi poder y para mi gloria”. 

Cuando le pregunté al Señor cómo presentaban el mensaje de sanidad los predicadores de “la voz de la sanidad”, me entregó tres puntos:Arrepentimiento, apasionadamente y escrituralmente. Los predicadores de “La voz de la sanidad” ministraban el arrepentimiento. Oímos muchos de los mismos mensajes centrales acerca del poder de Dios para sanar y liberar, una y otra vez en esos servicios en las carpas. Estos predicadores eran apasionados. Piense en A.A. Allen saltando o en Jack Coe cantando de una manera exuberante. Por supuesto, estos predicadores también eran escriturales. Sabían que la fe viene por oír y oír por la Palabra (ver Romanos 10:17). Alinearon sus mensajes con la Palabra de Dios.

Dos caras para una palabra

Luego de orar mucho, llegué a la conclusión que hay dos caras para esta palabra profética: “Necesitamos arrepentirnos en el sentido que debemos pedir perdón por nuestros pecados y ponernos en la brecha por nuestra nación”. De hecho, necesitamos ver arrepentimiento en la Iglesia, un arrepentimiento amplio. Pero en esta hora no solo se requiere cambiar la manera como pensamos acerca del pecado y apartarnos de él. Es necesario cambiar nuestra manera de pensar acerca de lo sobrenatural.

Jesús reprendió a las ciudades de Corazín y Betsaida porque no se arrepintieron, a pesar de ver los milagros poderosos que hizo (ver Mateo 11:20-21). La palabra arrepentimiento es el término griego “metanoeo”. Metanoeo significa “cambiar nuestra mente, arrepentirse, cambiar nuestra mentalidad para mejor, querer enmendarse con todo el corazón por aborrecer los pecados pasados”.

El espíritu de religión, sumado a la mentalidad de tibieza, la falta de oración y las tradiciones de los hombres, mató los milagros, las señales y las maravillas en nuestras congregaciones. Pablo vio esta amenaza en sus días, por eso le hizo esta advertencia a su hijo espiritual Timoteo, sobre los que tendrían “apariencia de piedad, pero negarían su poder”. En 2 Timoteo 3:5 dice “apártate de esa gente”.
Necesitamos apartarnos de los pensamientos que limitan a Dios en nuestra vida. Necesitamos apartarnos de una expresión débil del Evangelio. Necesitamos volvernos hacia la fe en Dios para sanar a los enfermos, echar fuera demonios y sí, incluso resucitar a los muertos. ¡Nuestro Padre es un Dios de milagros! Jesús caminó sobre el agua. Jesús sanó al hombre ciego de nacimiento. Jesús sanó a los sordos y mudos. Jesús alimentó más de una vez a muchos miles de personas con unos pocos panes y peces. Jesús resucitó personas. Jesús sanó a un hombre con la mano seca. Jesús convirtió el agua en vino. Jesús sanó a un paralítico.

Volviendo a la Gran comisión

Podría seguir sin parar, pero no fue solo Jesús. Los apóstoles y los discípulos en el libro de Hechos hicieron un milagro tras otro, aun milagros especiales donde los pañuelos que tocaba Pablo sanaban a los enfermos (ver Hechos 19:11-12).

Juan 14:12-13 dice: “Ciertamente les aseguro que el que cree en mí las obras que yo hago también él las hará, y aun las hará mayores, porque yo vuelvo al Padre. Cualquier cosa que ustedes pidan en mi nombre, yo la haré; así será glorificado el Padre en el Hijo”. 

¡Lo sobrenatural es parte de la Gran comisión! 

Un mundo perdido y agonizante no quiere comprometerse con una religión tibia. De hecho, es obvio que el mundo encuentra que el cristianismo tibio es desabrido. Cuando Jesús trató el tema de la Gran comisión en Marcos 16:17-18, fue muy claro: “Estas señales acompañarán a los que crean: en mi nombre expulsarán demonios; hablarán en nuevas lenguas; tomarán en sus manos serpientes; y cuando beban algo venenoso, no les hará daño alguno; pondrán las manos sobre los enfermos, y éstos recobrarán la salud”.

Necesitamos arrepentirnos para cambiar nuestra manera de pensar acerca de lo sobrenatural. Necesitamos creerle a Dios para caminar en su poder sobrenatural. La gente está muriendo y yendo al infierno porque el poder del Evangelio no se les demostró. En muchos casos, la religión reemplazó a la relación. Es tiempo para perseverar en lo que Dios quiere hacer en esta hora, creyendo que Él quiere restaurar lo sobrenatural en la Iglesia de una manera convincente. Como dijo Pablo, inspirado por el Espíritu Santo: “Porque el Reino de Dios no consiste en palabras, sino en poder” (1 Corintios 4:20).

Jennifer LeClaire

- MI MENSAJE DE LOS VIERNES - PACO PALAFOX- NO ERES TÚ ES TU VOZ

Es tu voz que a la distancia acorta la distancia, es tu voz que escucho cuando te leo en el wassap, o la misma voz que con letras deja mensajes en mi muro. Es tu voz que puedo escuchar al pie de mi más reciente foto de instagram y que al oírla con los ojos me hace erizar la piel.
No es que no me gustes tanto tú, al contrario, me encantas, pero es que tu voz, tu voz me derrite y hace volar, entiéndeme, si no puedo tenerte cerca para abrazarte, me dejo abrazar por la melodía de tu voz.
A veces en la soledad de las noches, antes de dormir, con la luz apagada, cierro los ojos y puedo escucharte, escuchar esa voz que viene desde muy dentro de ti, de lo más profundo y es ahí donde está guardado lo mejor de tu ser, lo bello de tu corazón y lo emocionante de tu espíritu, todo ese interior restaurado, renovado, reiniciado, esa voz tuya que siempre escucha la voz de Dios.
Nada me hace brincar más de gusto que el sonido de mi teléfono con tu nombre en la pantalla, tocar ese botón verde y sentirte de nuevo en mi oído, sonreír con nervios por el tono de tu voz única y aunque tus llamadas no sean tan frecuentes como desearía aprovecho cada segundo de ellas.
Siempre extraño tu voz porque sabes mirarme con ella, sabes cobijarme con ella, sabes regalarme momentos en el mar con ella, me llevas al espacio y decoras con estrellas mis oídos y la luna llena de mi corazón brilla como en luna de octubre cuando te escucho hablar.
Nadie me había visto tal como soy a través de sus palabras y tú me haces ser transparente con tu voz, me regalas escalofríos de sensaciones, ráfagas de emociones, nadie había pintado mis horas con la psicodelia de su voz y tú has coloreado mi alma, has hecho una obra de arte en mi corazón.
No es fácil estar lejos, y como dicen por ahí, “amor de lejos es de…conversos”, nosotros nos hemos convertido en eso, en cómplices del tiempo, en guardianes pacientes del calendario, dejando de ver los días por ver cumplidas las promesas que hiciste con tu voz.
Estoy ahorrando todos los minutos que no hemos estado juntos en el banco de la fe y sé que las ganancias serán días enteros que se conviertan en años de felicidad juntos. Guardo tus silencios y tus abrazos no recibidos, guardo las promesas de tu voz y la confianza depositada en ti.
¿Recuerdas lo que ayer hablamos? 
Todo lo que me causaste en mi me hizo sentir que sin tu voz no puedo vivir y tu me contestaste:
“Ya somos dos…porque ya nos hemos convertido en uno”

paco palafox
Octubre 30 2015

Mi página resucitando:

EL PERFUME DE TU PRESENCIA - KAIROS


DÍA 19- EL PERFUME DE TU PRESENCIA

“Oh Señor mi Dios, has realizado muchas maravillas a nuestro favor. Son tantos tus planes para nosotros que resulta imposible enumerarlos. No hay nadie como tú. Si tratara de mencionar todas tus obras maravillosas, no terminaría jamás.” (Salmo 40.5)
“Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios.” (1 Pedro 4.10)
La creatividad de Dios es evidente en todo: en su creación, en los milagros y en las diferentes maneras en que su gracia se manifiesta en nuestra vida. Reconocer esto es adorarlo, tal como lo hace el salmista. Y también honramos a Dios al aceptar que ha puesto esa capacidad creativa en nosotros. Es la creatividad una de las herramientas con las que podemos concretar el potencial y los sueños que Dios nos ha dado. Es un proceso y no sólo un resultado. Implica constancia, pasión, esfuerzo, riesgo e innovación.
Es común asociar el pensamiento creativo exclusivamente a ciertos ámbitos, como el artístico o el diseño de productos novedosos. Pero mucho más importante que eso, también es un proceso por el cuál podemos resolver situaciones de diferentes áreas, tal como proyectos personales, conflictos familiares, etc.
En muchos casos una solución creativa resulta de estar dispuestos a ver una situación desde un nuevo punto de vista. Pero a veces, sin darnos cuenta, no nos permitimos encontrar nuevas perspectivas. Esto puede ser por limitaciones relacionadas con nuestras experiencias y emociones. Si hemos sufrido la desaprobación, dolor o vergüenza como resultado de expresar nuestras ideas, corremos el riesgo de negarnos a transitar nuevos caminos. Es importante sanar nuestras emociones, de manera que no nos impidan animarnos a correr el riesgo de ser innovadores.
Dios, por su admirable capacidad creativa, ha puesto en cada uno de nosotros un potencial, un propósito particular y único. Por nuestra parte, debemos ser creativos al buscar la manera de alcanzarlo, de hacerlo concreto

jueves, 29 de octubre de 2015

RESUCÍTAME - ALINE BARRIOS


DÍA 18- RESUCITAME

“Cierta vez, los árboles quisieron elegir un rey que los gobernara, y le dijeron al olivo: “Queremos que seas nuestro rey.” Pero el olivo respondió: “¿Quieren que deje de producir mi aceite, con el que se honra a Dios y a los hombres, para hacerme grande entre los árboles?” Entonces los árboles fueron a hablar con la higuera, y le dijeron: “Ven y reina sobre nosotros.” Pero la higuera les respondió: “¿Y debo abandonar la dulzura de mis frutos, para ir y hacerme grande entre los árboles?” Los árboles siguieron insistiendo, y llamaron a la vid y le dijeron: “Ven tú, entonces, y reina sobre nosotros.” Pero la vid les respondió: “¿Y voy a dejar de producir mi vino, que es la alegría de Dios y de los hombres, sólo para hacerme grande entre los árboles?” Al final, todos los árboles le dijeron a la zarza: “Anímate, y ven a reinar sobre nosotros.”Pero la zarza respondió: “Si en verdad quieren que yo reine sobre ustedes, vengan y busquen refugio bajo mi sombra. Pero si no me obedecen, saldrá fuego de mí y quemará los cedros del Líbano.” (Jueces 9:8-15)
Cuando estamos inmersos en el mover de Dios, nos conectamos con el propósito único y singular con el que nos creó. Comprendemos de dónde venimos, quiénes somos, hacia dónde vamos y qué tenemos que hacer en nuestro paso por esta tierra. Vivir de esta manera nos hace profundamente plenos, nos permite disfrutar de la vida y ser bendición para quienes nos rodean.
En Jueces 9 aparece el relato de una fábula. Era muy común entre los pueblos de aquellos tiempos el uso de este estilo literario en los que actuaban y hablaban objetos inanimados. En este caso, nos aporta una enseñanza muy valiosa en cuánto a estimar la singularidad de cada persona. Ser únicos nos lleva a producir un fruto exclusivo y peculiar que honra a Dios y bendice nuestro entorno. Cuando los árboles de esta fábula fueron a pedir que reinaran sobre ellos, tanto el olivo, como la higuera y finalmente la vid respondieron que no dejarían de dar sus frutos específicos con los que alegraban a Dios y a los hombres. No les interesaba sobresalir ni llegar a ser “grandes” a los ojos del resto si eso les costaba dejar de ser y producir la mejor versión de ellos mismos. Tenían clara su identidad y propósito. El aceite del olivo, la dulzura de la higuera y el vino de la vid, honraban a Dios y bendecían a los hombres. No les interesaba nada más que eso. Sin embargo, la zarza a quien también se le ofreció reinar, mostró una intención muy diferente. Dejó ver su necesidad de sobresalir, su afán de superioridad y dominio sobre el resto, cuando en realidad ella no producía ningún fruto de valor. No hay nada más frustrante que no saber quiénes somos y para qué estamos en este mundo. Cuando andamos sin rumbo, tratamos de ser como alguien más o pensamos que quienes somos o lo que hacemos no es tan importante o significativo como lo del otro.
Cuando el río de Dios fluye y nos zambullimos en él, saca a relucir la mejor versión de cada uno. Dios es glorificado y todo tu entorno es enriquecido y potenciado cuando das lo mejor de vos. Sé vos mismo y producí tu fruto particular y único. No existe mejor expresión que dar lo que uno es y tiene. Al desarrollar tu propósito estarás honrando a Dios, disfrutando de cada uno de tus días y bendiciendo a todos los que te rodean.

miércoles, 28 de octubre de 2015

DIOS DE PACTOS - MARCOS WITT


DÍA 17- DIOS DE PACTOS

“Recorría Jesús todas las ciudades y aldeas, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo.  Al ver a las multitudes, tuvo compasión de ellas, porque estaban agobiadas y desamparadas, como ovejas sin pastor. “La cosecha es abundante, pero son pocos los obreros – les dijo a sus discípulos – . Pídanle, por tanto, al Señor de la cosecha que envíe obreros a su campo.”  (Mateo 9:35-38)
¿Qué es lo primero que viene a tu mente cuando piensas en servir, en ser un instrumento de Dios?
Seguramente las primeras imágenes que se nos representan es una persona predicando, dirigiendo una reunión, haciendo un discipulado; ahora, sería eso lo único que Dios tenía en mente cuando nos dijo “…Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura”? (Marcos 16:15)
¿Has pensado qué pasaría si cada uno de nosotros toma su lugar en “el campo” donde Dios nos puso? Sin duda ese sería el verdadero avivamiento y ese también es el plan de Dios al darnos a cada uno de nosotros capacidades, dones, cualidades diferentes, propósitos diferentes, una tierra propia por conquistar en los lugares donde nos movemos.
IMAGINA! todos los hijos de Dios, cada uno tomando “nuestros púlpitos”, nuestros lugares en los barrios, las escuelas, las universidades, las empresas, los comercios, la política… ESO SERIA AVIVAMIENTO!!!
Te pregunto, ¿cuál es tu púlpito? Cuál es tu lugar de influencia?
¿Estás esperando la gran oportunidad para servir a Dios? Mira que tenes en tu mano. Cuando Moisés tuvo un encuentro con Dios frente a la zarza, en medio de todas sus excusas, Dios le preguntó “…Que tienes en la mano? Una vara – respondió Moisés. (Éxodo 4:2 y 3). No importa cuán insignificante resulte o te parezca “tu equipo”, lo importante es que eso es lo que hoy tenés para tomar tu lugar y servir a Dios donde estés, para ser influencia; y si todos nos disponemos a tomar nuestros lugares, “nuestros púlpitos” en el espacio donde nos movemos todos los días, no tengamos la menor duda que se provocará el mayor avivamiento nunca antes visto: Hijos de Dios, enamorados de su salvador, viviendo en plenitud, cumpliendo su propósito y extendiendo el Reino donde quiera que vayan. Después de todo… para eso fuimos llamados.

¡SE ESTA FORMANDO UN NUEVO ODRE, FUERA DE NUESTRAS ZONAS DE COMODIDAD!

Por Dr. Sandie Freed

El otro día, mientras me estaba apresurando para prepararme para el servicio del domingo en nuestra congregación, la voz del Señor vino para estrellarse contra mi mundo y me llevó literalmente a hacer un alto. En realidad, me sentía tan sobresaltada que se me cayeron todas las cosas al suelo, mi Biblia, el bosquejo con el mensaje y todo lo que había en mi cartera quedó desparramado por el piso. Por más que estiraba mi imaginación, no fue una pequeña y mansa voz. Fue una directiva clara que sentí por medio de una voz audible de Dios.

Escuché al Señor que me decía: “Dile a mi Iglesia que la estoy sacando de sus zonas de comodidad. Observa, porque estoy haciendo cosa nueva. Sí, estoy preparando un odre nuevo que albergará mi presencia y mi propósito para esta estación. Estoy exponiendo doctrinas que le impidieron a mi pueblo experimentar todo lo que deseo darles, soltar sobre ellos y hacer a través de ellos. Estoy derramando un vino nuevo y estoy removiendo lo viejo para poder derramar lo nuevo”.

Pude oír al Señor hablando sobre Isaías 43:19, con frecuencia a través de temporadas diferentes que experimentó el Cuerpo de Cristo. En realidad, decir que“¡Dios está haciendo cosa nueva!”, casi se transformó en un cliché cristiano. Cuando oí al Señor decirme esto, y permítame volver a decirle que lo hizo en un tono muy directivo, supe que me decía que debemos hacer un cambio y prepararnos para manifestar su presencia en una nueva manera. En realidad, muchos de nosotros estuvieron en preparación por un tiempo hasta ahora. Veamos este pasaje en su totalidad y luego avanzaremos para discutir los cambios que son necesarios para prepararnos para los nuevos odres.

Por favor, tenga en mente lo que dijo el Señor: “Estoy guiando…”. Esto significa que debemos observar con detenimiento y prestar atención a su liderazgo. Sabe cómo guiarnos. Por otro lado, nosotros debemos aprender a someternos y seguirlo. Ok, analicemos de cerca el pasaje de Isaías 43:19: “¡Voy a hacer algo nuevo! Ya está sucediendo, ¿no se dan cuenta? Estoy abriendo un camino en el desierto, y ríos en lugares desolados”.

Note varios conceptos importantes:

1. Dios hará algo nuevo.

2. Ahora está surgiendo.

3. ¿No lo conoceremos?

4. Dios hará caminos en el desierto y ríos en la soledad.

Cuando Dios dice que está por hacer algo “nuevo”, tengo la certeza que hay un cambio involucrado. En este pasaje la palabra “nuevo” significa “fresco”, pero también significa “renovarse” y “reedificar”. Creo que este pasaje, en esta temporada, refleja que estamos a punto de experimentar algo nuevo, pero también una renovación. La palabra “renovación” implica una reparación o un reemplazo de algo. Piense acerca de esto por un minuto, Dios desea reemplazar un antiguo sistema de creencias y relaciones con Él (limitado por pensamientos, doctrinas, etc) con una relación, y una revelación actualizada y reparada acerca de Él.

¿Qué significa esto? Significa que Dios nos visitará íntimamente, su presencia será tan tangible que lo conoceremos con seguridad y lo veremos como es en realidad (ver 1 Juan 3:2).

Por tanto, muchos de nosotros estamos por experimentar una renovación de nuestra fe en Él. Si creemos que fracasamos o le fallamos a Dios en nuestra estación pasada, Él está reparando nuestro sistema de creencias y restableciendo las verdades de la gracia, la fe y la justicia. Saber que somos justos por la obra consumada en la cruz, nos estabilizará durante los tiempos de cambio. Esto se debe a que no importa qué ocurrió con nuestro tiempo pasado, Dios no removió su amor y sus bendiciones de nosotros mientras avanzamos hacia lo nuevo. Al conocer verdaderamente esto, nos arrepentimos y cambiamos nuestra manera de pensar acerca de nosotros mismos y sobre Dios. Entonces podremos correr con osadía a su trono y recibir una unción fresca para cambiar en nuestra nueva estación. Sígame, porque hay más.

Este cambio producirá una renovación y en medio de esto, se reedificará su plan perfecto para nuestras vidas. Nuestra vida, nuestra Iglesia, nuestra familia, etc; serán restauradas, más allá de lo que el enemigo haya hecho para derribar los planes y el propósito de Dios para. El Señor manifestará su intención original para nuestra vida y reestablecerá nuestro propósito. Sabremos qué está ocurriendo porque nos estará atrayendo hacia Él de una forma más íntima.

Nuestras vidas de oración se están reactivando y renovando mientras recibimos un enfoque fresco y estrategias divinas sobre cómo y cuándo orar. Además, conoceremos que está haciendo estas cosas nuevas porque experimentaremos su gracia y su amor de una manera innegable… y tendremos que darle toda la gloria porque reconoceremos el hecho que sólo Él pudo hacerlo. Sin embargo, hacer este cambio requerirá que escojamos seguir al Señor, dispuestos a abandonar nuestra zona de comodidad, nuestras doctrinas cómodas y nuestra mentalidad de comodidad.

¡A todos nos gusta la comodidad!

Inmediatamente me pregunté los cambios que estaban a punto de ocurrir en mi vida, en nuestra Iglesia local, en mi ministerio y, por supuesto, en el resto de la Iglesia. Daré por descontado que usted es como yo… a mí también me gusta estar cómoda. Piense acerca de todo lo que trae comodidad a nuestra vida, concentrándose primero en aquellas cosas que no tienen que ver con la religión. Prefiero usar zapatos cómodos que usar los que me lastiman los pies. Me gusta sentarme en una silla cómoda. Me gusta conducir un auto con asientos cómodos, especialmente asientos calefaccionados en el invierno y un buen acondicionador de aire para el verano.

La mayoría de nosotros somos iguales, ¡nos gusta demasiado la comodidad! Pero cuando el Señor comienza a guiarnos por un nuevo camino o comienza a ministrarnos lo que está en nuestra nueva estación para el cambio, nuestro botón parece estar predeterminado en “quédate con lo viejo, ¡desconoces cómo se verá lo nuevo!”. Sí, nos sentimos cómodos porque sabemos qué esperar y luego comenzamos a sabotear nuestro futuro al afincarnos en lo familiar.

¿Alguna vez pensó en lo que realmente significa la palabra “comodidad”? En realidad significa “ser libre del stress y la ansiedad, algo que se siente seguro y fácil”. Vuelva a leer la definición y notará que deseamos estar cómodos porque una zona de comodidad dice: “¡Quédate aquí y serás libre del stress, sintiéndote seguro en este lugar!”. La única manera en la que podremos experimentar verdadera estabilidad y paz, es siguiendo la guía de Dios.

Amado creyente, Dios está exponiendo cada área de nuestro sistema de creencias y doctrinas que nos impiden confiar por completo en Él para descansar solo en sus brazos. Esta debe ser la razón por la cual su Palabra directiva para mi vida enfatizó el hecho que “Él” nos guiará. Confiar en su guía, dictará nuestra rendición completa y nuestra necesidad de ser siempre “correctos”.

El Señor comenzó a revelarme lo concerniente a cómo nos convertimos en cómodos en nuestra vida, en nuestra actividad diaria y sí, aún en los servicios de nuestras congregaciones. ¡Pero el Espíritu Santo se está manifestando con un viento fresco como en Pentecostés! Su aliento está soltando un refresco sobre nosotros y nos sacudirá los pensamientos religiosos y las doctrinas de los hombres. Yo sé por los hechos que estoy sedienta por su presencia… y amados, hay una sed que probablemente todos estamos experimentando… ¡y eso se debe a que estuvimos atravesando una experiencia de desierto!

¿Sigue en el desierto? ¡Únase al Club!

Sí. Aunque estuvimos teniendo una gran Iglesia y maravillosos movimientos del Espíritu, ¡palidecen en comparación ante lo que Dios está por hacer! Si vuelve a mirar Isaías 43:19 y los conceptos que escribí, Dios dice que hará caminos en el desierto y proveerá fuentes en el desierto. Sí, muchos de nosotros estamos otra vez en una experiencia del desierto. Pero resista, ¡esto tiene un propósito divino!

Cuando experimentamos el desierto, hay una sed insaciable que solo se puede satisfacer por una experiencia fresca con el Señor. Él nos guiará hacia una experiencia del desierto, así como hizo con Israel, para su propósito. ¿Para qué? Para sacarnos de una mentalidad de esclavitud, los pensamientos atados a nuestras experiencias del pasado y a nuestro falso sistema de creencias acerca de Dios y de nosotros mismos. El Señor tiene una manera para guiarnos a través del desierto que nos hará volver a clamar. Debemos admitirlo, ¡ahora necesitamos al Señor más que nunca antes!

No debemos quedarnos demasiado en una experiencia del desierto y dejar ir a todas las limitaciones que nos atarían a nuestro pasado. En mi último libro “Dejando ir a nuestras limitaciones: Experimentando el poder transformador de Dios”, discuto las doctrinas religiosas, los pensamientos y los impedimentos que nos mantienen encadenados a nuestro pasado. Discuto ampliamente sobre cómo salir de los pensamientos que nos mantuvieron atados en nuestro pasado y cómo cambiar en el poder transformador de Dios.

Le confieso que en tiempos como este, debo volver a leer mi propio libro. Este libro lo ayudará mientras se posiciona a sí mismo para la próxima estación. Amado, ¡escuche! ¿Cómo podemos contener lo que el Señor está por hacer? La respuesta es esta: ¡Debemos transformarnos en un odre nuevo! Dios está por abrir fuentes frescas de renovación porque está por hacer algo nuevo.

Los odres nuevos

Mateo 9:16-17 dice: “Nadie remienda un vestido viejo con un retazo de tela nueva, porque el remiendo fruncirá el vestido y la rotura se hará peor. Ni tampoco se echa vino nuevo en odres viejos. De hacerlo así, se reventarán los odres, se derramará el vino y los odres se arruinarán. Más bien, el vino nuevo se echa en odres nuevos, y así ambos se conservan”.

Profundizando más en nuestra preparación para ser odres nuevos, debemos considerar el hecho que con frecuencia Dios tomará algo usado (viejo) y lo“restaurará” a nuevo. Cuando un odre se vuelve inflexible y necesita un tipo de“extensión vital” para poder seguir siendo usado, debe resistir el proceso donde se macera en agua y luego se lo frota intensamente con aceite. Mientras se hace esto, se produce una nueva flexibilidad para recibir el vino nuevo. Es bueno que Dios abra ríos y fuentes ahora mismo, esto intensificará nuestra necesidad de“empaparnos” en su presencia.

Mientras nos “empapamos”, Jesús, el Ungido, nos frotará con su aceite, con el propósito divino de hacernos más flexibles. Buscaremos cada vez más de su unción y, en consecuencia, seremos cada vez más ungidos mientras continuamos siendo usados para su gloria. Muchos de nosotros nos volvemos inflexibles en nuestros pensamientos y en nuestros sistemas de creencias. En consecuencia, somos incapaces de contener el vino nuevo del Cielo. La única manera de hacer un cambio que nos permitirá experimentar el río en nuestro desierto, es determinarnos a mantenernos firmes, mientras el Señor nos sacude, nos remueve de nuestras zonas de comodidad y anhelamos oír una nueva dirección del Espíritu Santo.
Una estación antigua debe terminar, antes que comience una nueva. Por tanto, preparémonos para lo nuevo permitiendo que se vaya el pasado. Además, el vino antiguo y la estación antigua están llegando a su final. Estuve notando que mis mensajes están cambiando mientras viajo de una región a otra. Los libros y los artículos que estoy escribiendo también están atravesando un cambio. Esto se debe a que estoy tratando desesperadamente de dejar ir lo que “pienso que conozco” y abrazar lo nuevo. El Señor está hablando diferente… no limitemos su Voz a una voz y directiva familiar del pasado. Sí, el Señor nos está desafiando a dejarlo ir. Dios desea soltar una nueva libertad sobre nuestra vida y una unción fresca que destruirá los yugos de opresión en nuestras propias vidas, así como en las vidas de otros. 

Permítame orar por usted mientras deja ir lo viejo y abraza lo nuevo:

Padre, oro hoy por tus hijos. Nos estás guiando de una manera diferente y estamos aprendiendo a confiar completamente en ti. Gracias por guiarnos a salir de nuestro desierto antiguo. Gracias por liberarnos de la falsa voz del enemigo y la voz seductora de nuestras experiencias pasadas que no te glorificaban. Gracias por prepararnos a cada uno de nosotros para ser odres nuevos y así poder recibir todo lo que el Cielo tiene para ofrecernos. Mientras oramos para que el Cielo toque la tierra, nos sometemos a salir de nuestras zonas de comodidad para que nos puedas usar para demostrar tu Reino en plenitud. En el Nombre de Jesús. Amén.

Sandie Freed

martes, 27 de octubre de 2015

DIOS NO RECHAZA ORACIÓN- DANNY BERRIOS


DÍA 16 - DIOS NO RECHAZA LA ORACIÓN

“En aquellos días yo Daniel estuve afligido por espacio de tres semanas. No comí manjar delicado, ni entró en mi boca carne ni vino, ni me ungí con ungüento, hasta que se cumplieron las tres semanas… Entonces me dijo: Daniel, no temas; porque desde el primer día que dispusiste tu corazón a entender y a humillarte en la presencia de tu Dios, fueron oídas tus palabras; y a causa de tus palabras yo he venido. Mas el príncipe del reino de Persia se me opuso durante veintiún días; pero he aquí Miguel, uno de los principales príncipes, vino para ayudarme, y quedé allí con los reyes de Persia. He venido para hacerte saber lo que ha de venir a tu pueblo en los postreros días; porque la visión es para esos días.” (Daniel 10: 2-3;12-14 RVR60)
La oposición a la voluntad de Dios para nuestras vidas es una realidad. El enemigo es espiritual y por lo tanto debe ser confrontado espiritualmente. Al recibir la victoria, Dios nos da visión para aprender a vivir en su voluntad en el nuevo tiempo y en el nuevo territorio al que accedemos. Esto vale tanto para lo personal como para lo familiar, para la vida de la Iglesia como para nuestra ciudad y nación. “Así que todos ayunamos ese día, y le pedimos al Señor que nos bendijera, y él nos bendijo.” (Esdras 8:23 RVC).¡Cuánto poder se desata cuando nos unimos en oración y ayuno!
Al orar y ayunar suceden cosas en el mundo espiritual que desatan bendición de Dios. Aunque físicamente nos debilitamos por un tiempo (de la misma manera en la que lo experimentó el profeta Daniel cuando estuvo afligido en ayuno durante 21 días), el resultado son nuevos territorios, sanidad y poder renovado para todos. “La bendición del Señor es un tesoro; nunca viene acompañada de tristeza.” (Proverbios 10:22 RVC)
Levantemos nuestro clamor a Dios por un Avivamiento Continuo y a la vez hagamos guerra contra los enemigos de la voluntad de Dios para nuestra vida.
¿Quiénes son esos enemigos? No son las personas que nos rodean, porque es un error depender de ellos para nuestra felicidad y progreso. Tampoco son nuestras circunstancias, porque varían constantemente y siempre buscarán dominar nuestro estado de ánimo. “La batalla que libramos no es contra gente de carne y hueso, sino contra principados y potestades, contra los que gobiernan las tinieblas de este mundo, ¡contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes!”(Efesios 6:12 RVC)
Hacer guerra contra los enemigos espirituales que buscan obstaculizar las respuestas y la voluntad de Dios para nosotros nos trae la revelación de la visión para nuestros días. La visión de un Avivamiento Continuo. Hijos de Dios que viven la vida de Jesús en la tierra. Personas que viven la vida del Reino de los Cielos. Familias llenas del poder del Espíritu Santo. Salvación y milagros de Dios en todo lugar y para toda la gente. ¡Queremos vivir cada día más esa vida que el Padre diseñó para nosotros! Un avivamiento continuo para cada uno de nosotros y para Argentina.
¿Te animás a pedir que este avivamiento comience en tu corazón?
“Señor, he sabido de tu fama; tus obras, Señor, me dejan pasmado. Realizarlas de nuevo en nuestros días, dalas a conocer en nuestro tiempo; en tu ira, ten presente tu misericordia.” (Habacuc 3:2 NVI)

lunes, 26 de octubre de 2015

NADIE ES COMO TÚ -INGRID ROSARIO


DÍA 15- NADIE ES COMO TÚ

“Tributad a YHWH, oh familias de los pueblos,
Dad a YHWH gloria y poder.
Dad a YHWH la honra debida a su nombre.”  (1ª Crónicas 16:28-29)
En el corazón de Dios, la Familia es el pilar fundamental para una sociedad sana. Desde los comienzos del mundo, Dios le otorgó a la familia un rol preponderante e importante: a lo largo de las escrituras podemos ver cómo constituyó a su pueblo comenzando con una familia; encontramos también detalles de familias designadas para cumplir diferentes funciones en su pueblo.
Hoy en día, podemos decir, que la familia cristiana es llamada a ser como nunca antes, luz en el mundo.
Vivimos un tiempo de búsqueda de un Dios que manifieste su poder en medio nuestro, buscamos ver su gloria, su manifestación a través de milagros, señales; y el primer lugar donde vamos a evidenciar este Dios de amor y de poder, es en medio nuestras familias.
La adoración en el núcleo familiar, genera una relación con Dios tan fuerte que trasciende los formalismos. La intimidad con Dios como familia fortalece los lazos de amor y trae paz. Es Dios con nosotros. Tangible, real, práctico.
Cuando nos proponemos comenzar a edificar diariamente un altar de adoración a Dios, nuestra vida cotidiana familiar comienza a ser transformada por la presencia de un Dios vivo, que no está allá arriba en el cielo, sino que habita en medio de nuestro hogar; un Dios que guía nuestro vivir diario; ese Dios que está pendiente de los detalles.
Establecer un altar de adoración en forma cotidiana en nuestro hogar, es darle lugar al gobierno de Dios y no a las circunstancias. Podrán venir pruebas, problemas difíciles de resolver, pero nuestra fe y mirada siempre van a estar puestas en Dios; de esta manera, las bendiciones descriptas en la Biblia se activarán en nuestro hogar, a la vez que seremos testimonio de un Dios vivo, real.
Al adorar juntos, nos conectamos con el mover de Dios como familia, ya sea en nuestros hogares, o los domingos en el culto, adorando junto a otras familias, en las actividades de nuestra congregación.
Adorar juntos es una forma práctica de buscar su voluntad, y cederle el primer lugar. El avivamiento que comienza en nuestros corazones, se manifestará primeramente en nuestro hogar.
Comencemos como familia a darle a Jesús todo honor, toda gloria, en lo privado, en la intimidad de nuestro hogar, y veremos la Gloria de Dios descender en medio nuestro.

domingo, 25 de octubre de 2015

DÍA 14- SOMOS LOS HIJOS DE LUZ

“No les ocultaremos estas verdades a nuestros hijos; a la próxima generación le contaremos de las gloriosas obras del Señor, de su poder y de sus imponentes maravillas.”(Salmos 78:4 NTV)
En este versículo vemos la importancia de compartir con nuestros hijos experiencias propias con Dios, ya que son aportes que seguro ayudarán a despertar una búsqueda en ellos. Hacerlos parte de nuestros sueños y logros en Dios, afirman sus bases, les dan seguridad y los proyectan a soñar cosas más grandes de las que nosotros soñamos concretar “…Como saetas en mano del valiente, así son los hijos habidos en la juventud.¨ (Salmo 127:4)
Que Dios nos dé la gracia de lanzar a nuestros hijos y que el techo al que nosotros podamos llegar sea su piso.
Nuestra misión como padres es incentivar a nuestros hijos a que conozcan de Dios y aprendan a depender totalmente de Él; para lograr esto debemos ser su ejemplo.
Buscar a Dios, tener una comunión plena y permanente con él, no sólo es una tarea que debemos realizar individualmente, sino que también tenemos que motivar, inculcar, transmitir y enseñar en nuestro hogar. Cuidar el ambiente espiritual, la armonía y el bienestar en nuestra familia debe ser la tarea más importante de cada día.
Debemos ocuparnos de mantener el fuego del altar familiar encendido: somos encargados de avivar ese fuego porque esto desata bendición a las siguientes generaciones. Así lo podemos ver en la herencia de fe que recibió Timoteo, cuando el apóstol Pablo hablaba acerca de la fe no fingida que habitó primeramente en su abuela y luego en su madre.
Levantemos nuevas generaciones con corazones llenos de pasión por la Presencia de Dios.

sábado, 24 de octubre de 2015

DÍA 13- UNÁNIMES CANTEMOS ANTE EL REY

“…Todos estos perseveraban unánimes en oración y ruego…”
(Hechos 1:14)
Hoy en día cada uno de nosotros busca a diario ser un discípulo fiel de nuestro Señor, de corresponder con nuestra vida a tanto amor y Gracia que Él nos da, pero cuando vemos en el relato bíblico de aquellos a los cuales Jesús escogió como discípulos, se puede observar que eran personas quizás sencillas de una sociedad, pero capaces de influenciar a toda su generación y a las generaciones que vendrían.
Fueron ellos quienes desde el día que decidieron seguirle pasaron todo su tiempo al lado de Jesús; no lo hicieron por momentos aislados, sino que caminaron, comieron, viajaron y oraron juntos, fueron ellos capaces de hacer que su vida sea la que Jesús vivía y en consecuencia pudieron disfrutar en persona de situaciones extraordinarias de enseñanzas y milagros,  conociendo así el Poder de la palabra de Dios y de la Vida de Dios en ellos.
Al finalizar su ministerio, en la ascensión a los cielos, Jesús les dice a sus discípulos: “…recibiréis poder cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo y me seréis testigos…” (Hechos 1:8) y desde ese momento los discípulos permanecían juntos en oración y así fue hasta el día de Pentecostés donde fueron todos llenos del Espíritu Santo (Hechos 2: 4) y desde entonces comenzó un tiempo de servicio integral en todo tiempo y lugar de aquellos a quienes Jesús había llamado.
En nosotros el proceso es similar. Primeramente debemos reconocer que hemos sido llamados a ser discípulos y, como tales,  hacedores de la Palabra de Dios, en segunda instancia es menester pasar tiempo de intimidad con él, tiempo aprendiendo de su palabra, tiempo caminando al paso de su voz, tiempo en silencio contemplando la manifestación de su poder. Es de gran importancia transitar este tiempo juntos de ayuno y oración como iglesia como lo relata Hechos 1:4 “…Todos estos perseveraban unánimes en oración y ruego…”esperando ese momento glorioso en donde la llenura de su Espíritu Santo llena toda su casa y comienza la nueva etapa de servicio, la que no es momentánea, la que no depende de ver si existe una oportunidad para hacerlo, sino por el contrario el servicio de los discípulos a la iglesia local y a la comunidad en ese tiempo histórico fue su estilo de vida, su servicio fue integral ayudando, ministrando, enseñando y llevando el mensaje de salvación. Esto es por lo que también debemos clamar a Dios en nuestro tiempo: para vivir nuestro servicio integral como un estilo de vida en plenitud, sabiendo que estamos cumpliendo el propósito por el cual fuimos creados y que no dependemos de una supuesta oportunidad para servir a Dios, sino por el contrario nuestra vida en comunión con El se traduce en una continuidad de servicio.

viernes, 23 de octubre de 2015

- MI MENSAJE DE LOS VIERNES -ELIMINAR Y BLOQUEAR- PACO PALAFOX

Y volvió Paco....
Tal vez soy masoquista, tal vez sigo siendo esa persona ingenua que cree que es sólo el tiempo el que cura las heridas o tal vez simplemente soy uno más de los millones que vivimos como títeres bajo los hilos que nos mueven las redes sociales, pero aquí estoy, abriendo el feisbuc como esa adicción zombie que por inercia mi cuerpo pide para poder sentirse vivo, enterándome de las cosas interesantes que no me interesan de la vida de los demás, pero que a veces son los únicos temas para hablar si es que alguna vez hablo con ellos en vivo.
Si todos fuéramos al menos la mitad de lo felices y exitosos que nos mostramos en las redes, seguramente no estaríamos tanto en ellas porque tendríamos una vida real que vivir, pero aquí estamos, buscando algo que nos haga sentir ser parte de ellos, los que como yo, nos buscamos mientras más nos perdemos, encontramos el hashtag que nos haga el día, el meme que podamos reenviar, el video que ayudemos a viralizar, o el mensaje de los viernes que nos haga sonreír o nos devuelva la fe en ese amor que la misma fe a veces nos sigue robando.
Así, en ese inútil stalkeo de vidas que me roba el día tratando de encontrar algo interesante donde sé que no lo encontraré, aparece esa bestia apocalíptica en mi muro, ese maligno link que no nos permite vivir el hoy tranquilos porque nos recuerda siempre el pasado, el ayer, lo que ya no querías recordar, con una simple frase: “Un día como hoy”
Los ojos se paralizan de pronto, al ver esa imagen de nosotros dos: ¿cuándo fue eso? ¡Ya tres años! ¡Wow, recuerdo ese restaurante, y esa otra fue hace cinco en su cumpleaños! ¿Cómo estará ahora? ¿Qué bonitas cosas me escribía! ¿Se acordará aun de mi? ¿Se habrá casado? le voy a dar click a su perfil…
Y ahí, ahí en ese punto empieza la autoflagelación, ese click que me invita a dar silenciosamente, es como el limón a punto de exprimir en una herida que parecía que estaba cerrada, pero que mirando fijamente “Un día como hoy” decido empezar mi tormento.
Lo acepto, la culpa es mía y sólo mía, es mía porque nunca hice caso a las recomendaciones de quienes escuchaban mis lamentos por ti, esos cómplices consejeros a quienes les lloraba en el wassap, en el chat o en persona, mi dolor por tu pérdida, ellos, ellos que me decían una y otra vez que no solamente te eliminara de las redes, sino que te bloqueara, porque una cosa es solamente eliminar, y otra eliminar y bloquear, dicen que cuando sólo eliminas, la tentación y maldad del “diablo internet” una y otra vez vendría a mi, en esos momentos de ayuno de ti aparecería tu imagen una vez más en el desierto de nuestra relación, como si esa piedra de tu corazón estuviera en mi espejismo convirtiéndose en pan y partiéndose a migajas mientras leía esas palabras tan simples pero en ese momento de flaqueza, seductoras, escritas ahí, en tus fotos, en tu muro, recordándome lo que fuimos, lo que éramos y “lo que aun podríamos ser” si accedía una vez más esa debilidad, “todo esto podría ser tuyo, sí te humillas y le mandas de nuevo solicitud al Feis”.
Difícil lucha contra ese deseo del cuerpo, contra esa necesidad del alma, contra ese dolor de hambre que tiene uno por no alimentarla como antes lo hacia con esas migajas de tu cariño que llamabas “amor” y que en su momento me parecían abundantes manjares, pero luego de un tiempo, de darme cuenta que al caminar, mis pasos parecían débiles, perdían el rumbo, no caminaba bien, fue entonces, al acercarme de nuevo al hospital, cuando encontré esa cita, la que me llevó con el médico de médicos, ese Dios que conoce y ve más allá de lo externo, el alma y corazón, y en su escaneo se encontró entonces el alma desnutrida, el espíritu débil y el cuerpo, bueno, el cuerpo se recupera más fácil.
No ha sido nada fácil, han sido meses, de resistir, de detenerme, reconozco que he pasado tiempo lamiéndome las heridas del dolor de no estar juntos y más aun de ver lo feliz que te ves con alguien que ya no lleva mi nombre ni se parece a mi, me ha dolido ver que eliminaste los recuerdos de los dos, tuviste un click más fuerte y firme que el mío, eso lo admiro, tu decisión…y mi debilidad que siempre fuiste tú.
Sigo luchando con ese par de fotos que el feis nos guardo, yo no podría hacerlo sin ayuda de Dios, sin su fuerza, la fuerza que me da para eliminar “esos días como hoy” que ya no quiero repetir, Dios es el que me da la fuerza de eliminarte y bloquearte, no por hacerte un mal a ti, sino por hacerme un bien a mi, no quiero perderme lo que tiene para mi en una vida real más que en una vida virtual.
Hoy decido Eliminar y Bloquear, porque Dios añadió fuerza a mi ser y desbloquea las bendiciones que tiene para mi.
pacopalafox
gracias por leerme
pá que no se angustien, ya estoy tratando de resucitar mi página

EL MENSAJE DE LOS VIERNES: “VAMOS A ENAMORARNOS...YO INVITO” DANTE GEBEL

Y volvío Dante....
“Algunos piensan que dejan de enamorarse cuando envejecen, sin saber que envejecen cuando dejan de enamorarse” (Gabriel García Márquez)
Los recuerdos se desvanecen, la gente se va, pero el corazón nunca olvida. 
Te olvidas de las cosas que te dicen pero nunca de cómo te han hecho sentir. Y a veces las cosas mas pequeñas son las que ocupan más espacio en el corazón de una mujer.

Quiero que sepas que estoy consciente que te sientes plena cuando conoces a alguien que siempre escucha como fue tu día, que soporta tus cambios de humor, tus locuras, tus enojos, tu risa y tus preguntas raras. 
Después de todo, ser mujer es ser princesa a los 15, bella a los 20, pasional a los 35, inolvidable a los 45, dama a los 60 y hermosa toda la vida. Por eso es muy importante que recuerdes que hay gente con la que perderás el tiempo, y otras con las que perderás la noción del tiempo (y esta última es la que realmente vale la pena).

Cuando amas sabiendo que la vida es una sola y no admite una segunda chance, puedes mirar a quien amas directamente a los ojos y decirle: “Puedes reprocharme muchas cosas, menos que no me entregué completamente, menos que no me dediqué a ti, menos que no fui honesta, menos que no entregué lo mejor de mi, menos que no confié en ti, menos que no te di libertad, menos que no te respeté, menos que no dije y demostré mis sentimientos, menos que no fui yo, porque no puse máscaras, no utilicé estrategias, no guardé apariencias, en cada momento fui yo, con miedos sí, con dudas también pero sin embargo seguí siendo yo...y desnudé mi alma ante ti”
Por eso, cuida de no enamorarte solo de quien abre las puertas de tu corazón, sino de quien tire las llaves y se encierre contigo. La vida es corta. Perdona rápido, no discutas por tonterías, besa lento, ama de verdad, cela un poco, ríete sin control y nunca dejes de sonreír, por más extraño que sea el motivo. Puede que la vida no sea la fiesta que esperabas, pero mientras estés aquí, tienes que bailar. Después de todo, la vida no se mide en minutos, sino en momentos.
El genial escritor Max Lucado supo escribir: “Vive como un niño; juega mucho, ríe mucho y déjale las preocupaciones al Padre”.
No te olvides que todo lo bueno en esta vida siempre te despeina: Correr, saltar, ducharte, bailar, dar a luz, nadar, las montañas rusas, el viento del verano, reír a carcajadas y hacer el amor. Así que, Dios quiera que vivas la vida con el cabello hecho un desastre!

En resumen: Una vez que te des cuenta que algún día vas a irte de esta tierra, apúrate en conocer a esa persona que logre hacerte feliz con cualquier tontería, y apenas la veas dile: “Te apuesto un beso a que vas a querer otro. Vamos a enamorarnos…yo invito”

MÉXICO ORAMOS POR TI


DÍA 12- HOMBRES DE VALOR NECESITA DIOS.

Entonces dirá el Rey a los que estén a su derecha: “Vengan ustedes, a quienes mi Padre ha bendecido; reciban su herencia, el reino preparado para ustedes desde la creación del mundo. Porque tuve hambre, y ustedes me dieron de comer; tuve sed, y me dieron de beber; fui forastero, y me dieron alojamiento; necesité ropa, y me vistieron; estuve enfermo, y me atendieron; estuve en la cárcel, y me visitaron.” Y le contestarán los justos: “Señor, ¿cuándo te vimos hambriento y te alimentamos, o sediento y te dimos de beber? ¿Cuándo te vimos como forastero y te dimos alojamiento, o necesitado de ropa y te vestimos? ¿Cuándo te vimos enfermo o en la cárcel y te visitamos?” El Rey les responderá: “Les aseguro que todo lo que hicieron por uno de mis hermanos, aun por el más pequeño, lo hicieron por mí.”
(Mateo 25:34-40 NVI)
La Biblia nos enseña que cuando el Reino de Dios llega a nuestras vidas, somos revestidos de Cristo (Gálatas 3:27) y que pasamos a tener su mente, a pensar como Él (1º Corintios 2:16). Así que, al igual que Jesús, ya no pensamos sólo en nosotros mismos, podemos dejar de lado el egoísmo y ver las necesidades de los que nos rodean y hacer algo al respecto. El Señor cuando veía a las multitudes o a una sola persona, tenía amor y compasión de ellas y se ocupaba de suplir esas necesidades, ya sean espirituales o materiales.
“Te bendeciré y serás bendición” fue la promesa que Dios le dio a Abraham. Nosotros somos herederos de esa promesa, y ahora entendemos entonces que Dios quiere bendecirnos, quiere que vivamos una vida de plenitud, pero también quiere que compartamos esa bendición y esa plenitud que hemos recibido. Cuánto necesitamos ese avivamiento continuo para no perder de vista esto y ser instrumentos de bendición donde quiera que nos movamos.
Siempre tenemos algo a la mano para hacer o dar, por más pequeño que parezca a nuestros ojos, en las manos de Dios y por Su gracia puede saciar necesidades, cambiar realidades, volver corazones a Dios.
Si le pudiéramos preguntar al muchacho que es mencionado en el evangelio de Juan en el relato de la alimentación de los 5000 seguramente nunca se hubiera imaginado que con sus 2 peces y 5 panes se podría haber saciado el hambre de tantas personas!
Que el Señor nos revele tan impactantes palabras: “Les aseguro que todo lo que hicieron por uno de mis hermanos, aun por el más pequeño, LO HICIERON POR MI”.

jueves, 22 de octubre de 2015

DÍA 11- OH QUÉ ALEGRÍA LLEGÓ PENTECOSTÉS

“Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos. Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados; y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos. Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen… Y hecho este estruendo, se juntó la multitud; y estaban confusos, porque cada uno les oía hablar en su propia lengua. Y estaban atónitos y maravillados, diciendo: Mirad, ¿no son galileos todos estos que hablan? ¿Cómo, pues, les oímos nosotros hablar cada uno en nuestra lengua en la que hemos nacido?… les oímos hablar en nuestras lenguas las maravillas de Dios.”
(Hechos 2:11 RVR60)
Hay un poder escondido en la unidad. Es por eso que en estos 21 Días aparece una y otra vez este tema como un llamado de Dios hacia sus hijos.

Es en la unidad en donde Dios encuentra el lugar ideal para derramar su Espíritu. Jesucristo les dijo a sus discípulos que esperaran, porque debía venir sobre ellos el Espíritu Santo y que así recibirían poder para ser testigos. ¡Sólo debían tener paciencia! Esperar y estar juntos.
¿Qué estaban haciendo en el momento exacto en el que descendió el Espíritu? El relato nos enseña que lo importante no es lo que hacían, sino cómo estaban entre ellos: unánimes, juntos. La unidad es el recipiente que contiene el Avivamiento. Si queremos ver más de Dios debemos caminar la senda de la unidad.
El primer ejemplo bíblico de unidad en un pueblo lo podemos ver en Babel (Génesis 11:1-9) aunque en un sentido negativo, en donde vemos todo el potencial que desata la unidad y a la vez cómo Dios pesa las motivaciones de nuestras obras. No se trata sólo de unirnos para alcanzar una meta: se trata de ser uno para hacer la voluntad de Dios.
Es significativo que en Pentecostés vuelve a aparecer el tema de los idiomas. En Babel comenzaron a hablar en otras lenguas por la intervención de Dios y luego nadie se entendía con el otro. En cambio en Pentecostés hablaron en otras lenguas según Dios les daba a cada uno, de manera que todos se entendían. Hablaban libremente las maravillas de Dios y todos comprendían. ¡Oremos para que venga un renovado derramamiento del Espíritu Santo en medio nuestro y que toda la nación crea! Que todos comprendan el mensaje: niños, jóvenes, adultos y ancianos. De todas las provincias y de distintas naciones. ¡Todos juntos proclamando las maravillas de Dios!
La clave está en disponernos a ser uno para hacer lo que Jesús nos mandó a hacer. Tomá la decisión de contribuir activamente con la unidad del pueblo de Dios, porque es en esa unidad que Él derramará bendición y vida eterna.

¡Cuán bueno y cuán agradable es que los hermanos convivan en armonía! Es como el buen aceite que, desde la cabeza, va descendiendo por la barba, por la barba de Aarón, hasta el borde de sus vestiduras. Es como el rocío de Hermón que va descendiendo sobre los montes de Sión. Donde se da esta armonía, el Señor concede bendición y vida eterna.” (Salmos 133:1-3 NVI)

miércoles, 21 de octubre de 2015

DÍA 10 - TU PRESENCIA REINARÁ

“… porque Dios había bendecido a Obed-edom. También de Semaías su hijo nacieron hijos que fueron señores sobre la casa de sus padres; porque eran varones valerosos y esforzados… Todos estos de los hijos de Obed-edom; ellos con sus hijos y sus hermanos, hombres robustos y fuertes para el servicio; sesenta y dos, de Obed-edom.” (1 Crónicas 26:4-8)

A través de la fe en Jesucristo recibimos la presencia del Espíritu Santo en nuestra vida. Pasamos a ser su templo las 24 horas del día. Este privilegio nos bendice integralmente y nos transforma en canales de bendición para aquellos que nos rodean. ¡Dios habita en nosotros! Cuando tomamos consciencia de esta verdad, nuestra vida se vuelve sobrenatural y cada día es una oportunidad de ver a Dios manifestarse. ¿Hay luchas en tu corazón?: Dios te fortalece y te da victoria. ¿Hay necesidad y dolor en tu entorno, familia, conocidos, compañeros, amigos?: tu oración y acción en el nombre de Jesús desatan todo el poder de Dios. ¡Todo lo podemos en Cristo que nos fortalece!

Podemos tener una imagen de este estilo de vida en el ejemplo de Obed-Edom hace varios siglos atrás. Vemos en 1 Crónicas 13 que durante unos meses estuvo en la casa de este hombre el “Arca de Dios”, aquel cofre que representaba la Presencia manifiesta de Dios en su pueblo (una imagen profética del Espíritu Santo morando en cada creyente y en la Iglesia). Fue testimonio para todos que “…el arca de Dios estuvo con la familia de Obed-Edom, en su casa, tres meses; y bendijo Jehová la casa de Obed-Edom, y todo lo que tenía.” (1Cr 13:14). Más tarde esto movilizó al rey David a llevar el Arca a la ciudad para bendición de todos.

Es llamativo lo que ocurrió con Obed-Edom luego a través de los años. Si bien habían pasado los días en los que el Arca de de Dios estuvo en su casa, tan cerca y tan palpable, cuando la llevaron a la ciudad evidentemente él comprendió que Dios no tiene límites y que ama bendecir a sus hijos: ¡comprendió que Dios quería seguir dándole más de Su Presencia cada día! La Presencia Viva morando en su casa lo bendijo todos los días y le permitió ver fructificar a sus hijos.

Aprendamos a vivir cada día conscientes de su Presencia y llenándonos de Él.

Somos Gente de la Presencia. Familias en las que habita el Espíritu Santo. Receptores y a la vez canales de su bendición.

Los Hijos de Obed-Edom fueron muy bendecidos por esta determinación de su padre: se transformaron en varones esforzados y valerosos. Hombres robustos y fuertes para el servicio. Aquellos que viven en plena comunión con Dios siempre dejan una herencia de bendición a quienes los rodean.

Seamos llenos del Espíritu Santo cada día. Llenemos de su Presencia nuestras casas y llevemos la Presencia manifiesta de Jesús a la ciudad para bendición de todos.

martes, 20 de octubre de 2015

DÍA 9 -TENGO HAMBRE DE TI

“Jesús le respondió: —Te digo la verdad, a menos que nazcas de nuevo, no puedes ver el reino de Dios. Jesús le contestó: —Te digo la verdad, nadie puede entrar en el reino de Dios si no nace de agua y del Espíritu. El ser humano solo puede reproducir la vida humana, pero la vida espiritual nace del Espíritu Santo.”(Juan 3:3, 5, 6 NTV)

Dentro de cada uno de nosotros hay un hambre por ver el mover de Dios, por experimentar a Dios de forma palpable. Hay un deseo profundo de trascender la teoría y conectarnos con la realidad de Dios y su poder.
Ese deseo no tendría que sorprendernos, ya que es el indicador de que hemos nacido a la vida en el Espíritu.
La palabra declara que aquellos que nacimos de nuevo, no hemos nacido de carne y sangre, sino del Espíritu. Por ende anhelamos las manifestaciones del Espíritu, porque hemos sido gestados e incubados por el Padre en una bolsa o vientre espiritual. Anhelamos las manifestaciones del Espíritu porque provenimos del Espíritu.
Esto es por la fe. No es algo explicable desde el punto de vista científico, pero sí sabemos lo que Jesús le dijo a Nicodemo “…a menos que nazcas de nuevo…”, haciendo referencia justamente a este segundo nacimiento.
Para pensar en esto es más adecuada la palabra “alumbramiento”, ya que cuando llegamos a Cristo, por la fe volvimos a nacer y la Luz que proviene de Dios nos invadió y transformo nuestras tinieblas en luz. Todo el que es nacido de nuevo, contiene el ADN Espiritual del Padre, y ese ADN ES SOBRENATURAL.
Hay cosas que deseamos vivir porque somos hijos de Dios. Deseamos ser veraces porque Él es verdadero, justos porque Él es justo y DESEAMOS LO SOBRENATURAL PORQUE EL ES SOBRENATURAL.
Y no importa que no hayamos visto todavía esas cosas, igual las queremos ver porque todo lo que tenga que ver con nuestro Padre y el mundo del Espíritu nos atrae.
El hambre por ver lo milagroso de Dios manifestándose en la Iglesia y por medio de la Iglesia, no sólo es algo GENUINO sino que nunca debería apagarse.
Debemos caminar por este mundo seguidos por las señales del Reino, ya que como dice la Palabra, “las señales seguirán a los que creen” (Marcos 16:17-18).
Pedir y clamar por la manifestación del poder de Dios por medio de milagros y señales es un acto de amor profundo y misericordia hacia los todavía no han creído en Jesucristo, porque las señales seguirán a los que creen, pero los que todavía no creen seguirán las señales. Señales que conducen hacia el Dios vivo y Todopoderoso que tenemos. Señales que ponen en contacto a la humanidad con un Dios Sobrenatural e Infinito.

lunes, 19 de octubre de 2015

DÍA 8 - ENTRA CON ACCIÓN DE GRACIAS

“Entren por sus puertas con acción de gracias…”  (Salmo 100:4)

Una puerta permite el paso de un lugar a otro. Posibilita el acceso al interior de un sitio. El salmista ilustra esta idea de entrar y no quedarnos “a las puertas” como se suele decir comúnmente, para expresar que se está muy cerca de algo que se desea alcanzar. Es posible permanecer a las puertas de un avivamiento, vislumbrando la magnitud y alcance de este acontecimiento y quizás, hasta gustando por momentos, de destellos de la gloria de Dios. Sin embargo, el propósito de Dios es que entremos a ese lugar de plenitud y constante avivamiento.

Nuevos niveles de fe, de crecimiento, de poder, de milagros y de gloria, existen dentro de la casa del Padre. Por lo tanto, tenemos la oportunidad en estos días de clamar para poder entrar a ese lugar de manifestación de la presencia de Dios.

La gratitud parece ser una de las llaves que abre las puertas a un mayor nivel de gloria. La acción de gracias denota el reconocimiento de la obra de Dios en nuestras vidas y el contentamiento por todo lo que El ha hecho, todo lo que nos ha dado y todo lo que vendrá. Desde el agradecimiento entramos por esas puertas, sabiendo que hay más de Dios para nuestras vidas, ciudad y Nación.

La Biblia nos recuerda las palabras de Jesús: “Yo soy la puerta; los que entren a través de mi serán salvos. Entrarán y saldrán libremente y encontrarán buenos pastos.” (Juan 10:9) ¡Qué bueno saber que Jesús es la puerta! Es él quien nos conduce al interior de la casa del Padre. En él somos salvos y a través de él tenemos acceso a una vida de libertad, plenitud y abundancia. Su propósito es darnos esa calidad de vida y jamás deberíamos conformarnos con menos que eso.

En Hechos 3 se encuentra un relato que ilustra el resultado de no quedarse a las puertas. Es la historia de un hombre cojo de nacimiento, al que cada día traían a la puerta del templo para que pidiese limosna a los que ingresaban al templo. Pedro y Juan eran de los que diariamente entraban al santuario. Ellos sabían el secreto poderoso de aquellos momentos de oración y búsqueda de Dios dentro del templo, en los que eran revestidos de poder y en los que disfrutaban de la comunión con el Padre. Uno de esos días, antes de que Pedro y Juan entraran, el hombre cojo les pidió limosna y para su sorpresa la respuesta fue: “no tengo plata ni oro, pero lo que tengo te doy; en el nombre de Jesucristo de Nazaret, levántate y anda”. (vs.6) Al instante sucedió un milagro y aquel hombre fue sano y “saltando, se puso en pié y anduvo; y entró con ellos al templo, andando y saltando y alabando a Dios” (vs.8).

No te quedes a las puertas esperando recibir alguna migaja de los que sí entran al lugar de plenitud. Entrá a ese lugar y experimentá un mayor nivel de poder, de milagros y de gloria.