PROMESA

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miércoles, 20 de mayo de 2015

DÍA 47º DEL OMER




HOY ES EL DÍA CUARENTA Y SIETE, SON SEIS SEMANAS Y CINCO DÍAS DE LA CUENTA DEL OMER




SALMO 40



Yo puse mi esperanza en el Señor,
y él inclinó su oído y escuchó mi clamor;
me sacó del hoyo de la desesperación,
me rescató del cieno pantanoso,
y plantó mis pies sobre una roca;
¡me hizo caminar con paso firme!
Puso en mis labios un nuevo canto,
un canto de alabanza a nuestro Dios.
Muchos vieron esto y temieron,
y pusieron su esperanza en el Señor.
Dichoso el hombre que confía en el Señor
y no en gente soberbia y mentirosa.
Tú, Señor mi Dios, has pensado en nosotros,
y has realizado grandes maravillas;
no es posible hablar de todas ellas.
Quisiera contarlas, hablar de cada una,
pero su número es incontable.
Las ofrendas y los sacrificios no te agradan;
tú no pides holocaustos ni ofrendas de expiación,
pero me has abierto los oídos.
Por eso dije: «Aquí vengo ya.»
En el pergamino se habla de mí.
Hacer tu voluntad, Dios mío, me agrada;
tu ley la llevo dentro de mí.
He proclamado tu justicia ante la gran multitud,
y tú, Señor, lo sabes muy bien.
No he refrenado mis labios.
10 Mi corazón no ha ocultado tu justicia.
He dado a conocer tu fidelidad y tu salvación.
Nunca, en la reunión de mis hermanos,
dejé de hablar de tu misericordia y tu verdad.
11 Señor, ¡no me niegues tu misericordia!
¡Permite que siempre me acompañen
tu misericordia y tu verdad!
12 Son muchos los males que me acechan;
mi maldad se ha volcado contra mí,
y me ha opacado la vista.
Tengo más problemas que pelos en la cabeza;
¡estoy totalmente descorazonado!
13 Señor, ¡dígnate ayudarme!
Señor, ¡ven pronto a socorrerme!
14 ¡Que sean avergonzados y confundidos
todos los que buscan acabar con mi vida!
¡Que retrocedan en vergonzosa derrota
todos los que buscan mi mal!
15 ¡Que sean derrotados por sus ofensas
todos los que se burlan de mí!
16 Pero que se alegren todos los que te buscan;
Señor, que siempre proclamen tu grandeza
todos los que aman tu salvación.
17 Y a mí, que estoy pobre y afligido,
¡no me olvides, Señor!
Tú eres mi ayuda y mi libertador;
¡No te tardes en responderme, Dios mío!

martes, 19 de mayo de 2015

46º DÍA DEL OMER




HOY ES EL DÍA CUARENTA Y SEIS, SON SEIS SEMANAS Y CUATRO DÍAS DE LA CUENTA DEL OMER



SALMO 11





Yo confío en el Señor;
¿Por qué, entonces, me sugieren
que escape a las montañas, como un ave?
Ciertamente, los malos preparan su arco
y disponen las flechas sobre la cuerda
para atacar desde las sombras a los justos.
¿Pero qué puede hacer el hombre honrado
cuando son socavados los cimientos?
El Señor está en su santo templo;
el Señor tiene su trono en el cielo;
él ve y examina a todos los seres humanos.
El Señor pone a prueba al hombre honrado,
pero repudia al injusto y al violento;
acarrea calamidades sobre el malvado,
y le lanza fuego, azufre y un viento calcinante.
El Señor es justo, y ama la justicia;
el hombre honrado contemplará su rostro.

MES DE SIVAN

 No tengas miedo, que yo estoy contigo; no te desanimes, que yo soy tu Dios. Yo soy quien te da fuerzas, y siempre te ayudaré; siempre te sostendré con mi justiciera mano derecha.  Todos los que se enojan contra ti quedarán avergonzados y confundidos; los que contienden contigo perecerán, y serán como nada.  Cuando busques a los que contienden contigo, no los hallarás; los que te hacen la guerra serán como nada, ¡inexistentes!  Yo soy el Señor, tu Dios, que te sostiene por la mano derecha y te dice: «No tengas miedo, que yo te ayudo. Isaias 41:10-13

EL día 18 de mayo iniciamos el mes de Sivan, tercer mes del año,  es el mes de recibir NUEVAS FRONTERAS.  Las fronteras definen:  Espacio, Identidad y Recursos.  Y Dios nos define como: Sus hijos, Su pueblo, Su nación, Sus testigos, Sus mensajeros.  Y Él quiere que nosotros, Sus hijos, Su pueblo, crezcamos y nos extendamos en Su reino.  Siván es el mes de EXTENSIÓN.  ¡Dios desea que crezcas y te extiendas en Su reino y no solo eso, te dice YO TE PROVEERÉ DE TODO LO QUE NECESITAS PARA HACERLO.
En primer lugar este mes recordamos que nos entrego las tablas de la ley, mandatos y ordenanzas, proveyendonos la REVELACIÓN de su PALABRA.
También este mes finalizamos con la CUENTA DEL OMER, un tiempo de madurez espiritual. Y siguiendo Su diseño y Sus tiempos, en la confirmación del Nuevo Pacto en la sangre de Su Hijo, nuestro Señor Jesucristo, Dios descendió una vez más por medio de Su Espíritu Santo y bautizó a Su pueblo con Espíritu Santo y fuego, dando inicio a la predicación del Evangelio del reino a todas las naciones.  Por eso ahora nosotros, el pueblo del Nuevo Pacto, celebramos en esta Fiesta, la bendición de Dios al darnos de Su Espíritu Santo, para ser Sus testigos hasta lo último de la tierra (Hch. 1:8; Hch. 2).

 También recordemos que este año es  llamado EL AÑO DEL CUMPLIMIENTO DEL PACTO, Pacto cuyo pago en fue provisto por ÉL.
Un padre amoroso que no solo provee a sus hijos de lo que necesitan, sino que también busca protegerlos. YHWH es sin duda alguna el mejor Proveedor que podamos tener.
Nos toca a nosotros hacer de ésa nuestra palabra en tiempos de necesidad física, emocional o económica. 
Nos toca a nosotros tener la fe de atravesar estos tiempos sabiendo que nuestro Padre no permitirá que pasemos mas allá de lo que podemos aguantar si ponemos nuestra confianza en él y no dejamos que las circunstancias estremezcan nuestra fe.
Hay algo que Dios ha dejado muy claro en su Palabra: Dios quiere que aprendamos a depender de Él a cada instante y cada día de nuestras vidas. Dios quiere que tengamos dependencia total y absoluta de Él. YHWH se glorifica en un hombre y en una mujer que es humilde de corazón y acepta que sin Jesús nada es, y nada puede hacer sin Él. La voluntad de YHWH es que reconozcamos la grandeza y la majestad de Jesucristo y que dependamos de Él cada día.
Dios tiene cuidado de sus hijos. Dios cuida a todo aquel que ha aceptado a Jesucristo como su único y suficiente Salvador. A todo aquel que ha decido consagrar su vida a Cristo y guardarse en Santidad para Él. Toda aquella persona que no niega el Nombre de Jesucristo en la hora de la prueba. Dios ha prometido que Él proveerá todo los que nos falte conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.
Deja a Dios ser Dios, abandona toda ansiedad en él, búscale y obedece su palabra y el Señor no sólo suplirá tus necesidades básicas, recibirás bendiciones hasta que sobreabunden.  Tus circunstancias no determinan quien eres, las personas a tu alrededor no determinan quien eres.   Eres hijo(a) de Dios, del Rey de Reyes y Señor de Señores.  Eres hijo(a) de YHWH Jireh.

lunes, 18 de mayo de 2015

Día 45- Oramos para que Dios transforme nuestras vidas

 Tú mas que nadie me conoces en lo intimo y profundo de mi ser. Tú sabes cuando me acuesto y cuando me levanto ( Salmos 139:1-2)
Me acerco a tí, tan dispuesto a ser cambiado y ser transformado por tu amor, necesito que arranques de mí todo dolor, toda tristeza, toda ansiedad, toda ira, toda amargura y falta de perdón que esta oprimiendo mi vida.
Tu palabra dice que eche toda mi carga sobre TI, y es eso mismo lo que ahora estoy haciendo, abandonar mi carga sobre Ti, porque Tú tienes cuidado de mí.
Por FE ahora me dejo caer en tus brazos, como el hijo pródigo que vuelve a la casa de su padre y deseo descansar, dame descanso.
Padre mío, dame porque lo necesito. Gracias porque me estás escuchando, gracias porque desde ahora soy cambiado en otra persona; soy una persona que vuelve a la casa de su padre como el hijo pródigo y es recibido, atendido y amado por su padre.Ahora me coloco delante de Cristo Mi Señortu viniste a sanar los corazones heridos y a proclamar libertad a los prisioneros. Suplico entonces a TI que sanes mi corazón herido de amargura , tristeza, dolor y falta de perdón. Sanamé te suplico y sácame de toda cautividad porque esa es la promesa en Tu Palabra.
Yo creo en tu promesa, yo tengo FE que todo lo que te estoy pidiendo Tú lo harás, recibo liberación en este momento en el poderoso nombre de Cristo, mi Señor.
Recibo TU sanidad en mi cuerpo, porque tu promesa es que por tus llagas fuimos curados. Amén

45º DÍA DEL OMER



HOY ES EL DÍA CUARENTA Y CINCO, SON SEIS SEMANAS Y TRES DÍAS DE LA CUENTA DEL OMER




SALMO 65







A ti, Dios mío, debemos alabarte en Sión;
a ti debemos cumplir nuestros votos,
pues tú escuchas nuestras oraciones.
A ti acude todo el género humano.
Nuestras malas acciones nos dominan,
pero tú perdonas nuestras rebeliones.
¡Cuán dichoso es aquel a quien tú escoges
y lo llevas a vivir en tus atrios!
Nosotros quedamos plenamente satisfechos
con las bondades de tu casa,
con las bendiciones de tu santo templo.
Tú, Dios de nuestra salvación,
nos respondes con grandes actos de justicia.
En ti esperan los confines de la tierra
y los mares más remotos.
Tú te revistes de valor
y con tu poder afirmas los montes.
Tú sosiegas el estruendo de los mares,
acallas el estrépito de sus olas,
y silencias el alboroto de los pueblos.
Tiemblan de miedo, ante tus maravillas,
los que habitan en los extremos de la tierra.
Tú haces que el sol grite de alegría
al salir por la mañana, y al caer la tarde.
Tú, con la lluvia, cuidas de la tierra,
y en gran manera la fecundas y enriqueces.
Llenas de agua tus corrientes caudalosas
y preparas el grano, cuando así lo dispones.
10 Haces que los surcos se empapen
y que se nivelen los terrones;
con tus lluvias los reblandeces,
y bendices sus renuevos.
11 Con tu bondad engalanas el año;
a tu paso vas esparciendo abundancia.
12 Los pastizales del desierto se ven rebosantes,
y las colinas se revisten de alegría;
13 los llanos se saturan de rebaños,
y los valles se tapizan con trigales.
¡Todo canta y lanza gritos de júbilo!

domingo, 17 de mayo de 2015

Día 44- Oramos declarando que nada nos dañará.

 
Señor, Tu eres Rey de Reyes y Señor de Señores, y Tu nombre esta sobre todo nombre, ante Ti toda rodilla se doble de los que están en los cielos, en la tierra, y debajo de la tierra. Reconocemos tu poder, tu dominio y potestad, y nos acercamos para pedirte que vayas en contra de nuestros enemigos los cuales son tus enemigos, pues nosotros somos tus siervos y también somos tus hijos.
Oh!, Dios de Abraham, de Isaac y de Israel, sea hoy manifiesto que Tú eres Dios en Israel y que nosotros somos tu siervos; y que por tu palabra hemos hecho todas estas cosas!
Respóndenos, Oh! Señor; respóndenos, para que este pueblo reconozca que Tú, Oh! Señor, eres Dios, y que Tú haces volver a tí el corazón de ellos.
Señor de los Ejércitos, T'ZBAOT, Tú has despojado principados y potestades; dispersa al enemigo con Tu poder. Señor derrama tu poder glorioso en contra del enemigo. Levántese Dios, sean esparcidos sus enemigos, y huyan de su presencia los que lo aborrecen. Oh! Dios disípalos, derrítelos delante de Ti, y entonces nuestro Dios se levantó!
Tu trono Señor es como una llama encendida, que se manifieste el espíritu abrasador para consumir las obras de las tinieblas. Trastorna los tronos de los reinos malvados. Que Tu flecha vaya como un rayo en contra del enemigo. Pon a nuestros enemigos en fuga con flechas puestas sobre tus cuerdas.
Dios Padre Todopoderoso, en el nombre de Jesucristo el Mesías te pedimos que ganes esta batalla, tenemos FE en tu Poder, alabamos tu Majestad, exaltamos tu Autoridad sobre el enemigo, confiamos totalmente en que Tú estás haciendo este trabajo para nuestra Salvación y para nuestra Liberación . 
Libera Señor, suspende para siempre la opresión y el control del maligno en medio nuestro, establece tu dominio completo sobre nosotros, ahuyenta con tu Presencia a todos tus enemigos, revela tu Gloria.
Porque toda potestad nos es dada sobre las SERPIENTES y los ESCORPIONES y sobre toda fuerza del enemigo y nada nos hará daño.
Cristo ha vencido a Satanás en la Cruz, saca el enemigo fuera de nuestra vida y de la de nuestra familia, para Tu Honor y Gloria. Amén.

44º DÍA DEL OMER




HOY ES EL DÍA CUARENTA Y CUATRO, SON SEIS SEMANAS Y DOS DÍAS DE LA CUENTA DEL OMER







SALMO 78






Pueblo mío,
escucha mis enseñanzas;
atiende a mis palabras.
Te hablaré por medio de ejemplos,
y te explicaré los misterios del pasado.
Son cosas que ya conocemos
pues nuestros padres nos las contaron.
Pero nuestros hijos deben conocerlas;
debemos hablarles a nuestros nietos
del poder de Dios
y de sus grandes acciones;
¡de las maravillas que puede realizar!
Dios fijó una ley permanente
para su pueblo Israel,
y a nuestros abuelos les ordenó
instruir en ella a sus hijos,
para que ellos, a su vez,
nos instruyeran a nosotros
y a las futuras generaciones
que todavía no han nacido.
Así confiaremos en Dios,
tendremos presentes sus grandes hechos
y cumpliremos sus mandamientos.
Así no seremos rebeldes,
como lo fueron nuestros abuelos:
tan malvados eran sus pensamientos
que Dios no podía confiar en ellos.
Los israelitas eran buenos guerreros,
pero se acobardaron
y no entraron en batalla.
10 No cumplieron su compromiso con Dios,
ni siguieron sus enseñanzas.
11-12 Cuando estaban en Egipto,
en la región de Soan,
vieron las grandes maravillas
que Dios realizó ante sus ojos,
pero no las tomaron en cuenta.
13 Dios partió el mar en dos,
y para que ellos pudieran cruzar,
mantuvo las aguas firmes como paredes.
14 De día, los guiaba con una nube;
de noche, los alumbraba con un fuego.
15-16 Cuando llegaron al desierto,
Dios partió en dos una piedra;
¡de ella hizo que brotaran
verdaderos torrentes de agua,
y así apagaron su sed!
17 Pero nuestros abuelos
volvieron a pecar contra Dios:
¡en pleno desierto se pusieron
en contra del Dios altísimo!
18 Se les metió en la cabeza
poner a Dios a prueba,
y le pidieron comida a su antojo.
19 Hablaron mal de Dios,
y hasta llegaron a decir:
«Aquí en el desierto
Dios no puede darnos de comer.
20 Es verdad que golpeó una piedra
y que hizo que brotaran
grandes torrentes de agua,
¡pero no podrá alimentarnos!
¡No va a poder darnos carne!»
21 Cuando Dios oyó lo que decían,
se encendió su enojo contra ellos,
22 pues no confiaron en él
ni creyeron que podría ayudarlos.
23-24 Dios, desde el alto cielo,
les dio una orden a las nubes,
y del cielo llovió comida:
Dios les dio a comer maná,
que es el pan del cielo.
25 Dios les mandó mucha comida,
y aunque eran gente insignificante
comieron como los ángeles.
26 Luego, con su poder
Dios hizo que desde el cielo
soplaran vientos encontrados.
27 ¡Dios hizo que les lloviera carne
como si les lloviera polvo!
¡Les mandó nubes de pájaros,
tantos como la arena del mar!
28 Dios dejó caer esos pájaros
dentro y fuera del campamento,
29 y la gente se hartó de comer,
pues Dios les cumplió su capricho.
30 No les duró mucho el gusto:
todavía tenían la comida en la boca
31 cuando Dios se enojó contra ellos.
¡Les quitó la vida
a sus hombres más fuertes!
¡Hirió de muerte
a los mejores israelitas!
32 Pero ellos siguieron pecando;
dudaron del poder de Dios.
33 Por eso Dios les quitó la vida;
¡les envió una desgracia repentina,
y acabó con su existencia!
34 Ellos sólo buscaban a Dios
cuando él los castigaba;
sólo así se arrepentían
y volvían a obedecerlo;
35 sólo entonces se acordaban
del Dios altísimo,
su protector y libertador.
36-37 Nunca le decían la verdad;
nunca le fueron sinceros
ni cumplieron fielmente su pacto.
38 Pero Dios, que es compasivo,
les perdonó su maldad
y no los destruyó.
Más de una vez refrenó su enojo,
39 pues tomó en cuenta
que eran simples seres humanos;
sabía que son como el viento
que se va y no vuelve.
40 Muchas veces, en el desierto,
se rebelaron contra Dios
y lo hicieron ponerse triste.
41 Muchas veces lo pusieron a prueba;
¡hicieron enojar al santo Dios de Israel!
42 No se acordaron del día
cuando Dios, con su poder,
los libró de sus enemigos.
43 Tampoco recordaron
los grandes milagros
que Dios hizo en Egipto,
44 cuando convirtió en sangre
todos los ríos egipcios,
y el agua no se podía beber.
45 Les mandó moscas y ranas,
que todo lo destruían;
46 dejó que los saltamontes
acabaran con todos sus sembrados;
47 destruyó sus viñas con granizo,
y sus higueras, con inundaciones;
48 dejó que los rayos y el granizo
acabaran con sus vacas y sus ovejas.
49 Dios estaba tan enojado
que los castigó con dureza;
les mandó todo un ejército
de mensajeros de muerte;
50 dio rienda suelta a su enojo
y les mandó un castigo mortal;
¡no les perdonó la vida!
51 En cada familia egipcia
hirió de muerte a los hijos mayores.
52 Pero a su pueblo lo guió
y lo llevó por el desierto,
como guía el pastor a sus ovejas;
53 les dio seguridad
para que no tuvieran miedo,
pero hizo que a sus enemigos
se los tragara el mar.
54 Dejó que su pueblo ocupara
toda la tierra prometida,
la cual ganó con su poder.
55 Conforme avanzaban los israelitas,
Dios echaba fuera a las naciones,
y a Israel le entregó
las tierras de esos pueblos.
¡Fue así como los israelitas
se establecieron allí!
56 Pero pusieron a Dios a prueba:
se opusieron al Dios altísimo
y desobedecieron sus mandatos;
57 no eran dignos de confianza;
se portaron igual que sus padres,
pues traicionaron a Dios
y no le fueron fieles.
58-59 Dios se puso muy furioso
y rechazó del todo a Israel;
se sintió traicionado
pues adoraron a dioses falsos
y les construyeron santuarios.
60 Por eso Dios abandonó Siló,
que era donde vivía en este mundo;
61 ¡dejó que el cofre del pacto,
que era el símbolo de su poder,
cayera en manos enemigas!
62 Tanto se enojó con su pueblo
que los hizo perder sus batallas.
63 El fuego acabó con sus muchachos,
las novias no tuvieron fiesta de bodas,
64 sus sacerdotes perdieron la vida,
y sus viudas no les guardaron luto.
65 Pero Dios despertó,
como quien despierta de un sueño,
y dando rienda suelta a su furia
66 puso en retirada a sus enemigos;
¡para siempre los dejó en vergüenza!
67 Se negó a favorecer
a los de la tribu de Efraín,
68 pero eligió a la tribu de Judá
y a su amada Jerusalén.
69 En lo alto del monte Sión
construyó su templo:
alto como los cielos,
y firme para siempre, como la tierra.
70-71 Dios prefirió a David,
que era su hombre de confianza,
y lo quitó de cuidar ovejas
para que cuidara a Israel,
que es el pueblo de Dios.
72 Y David fue un gobernante
inteligente y sincero.