PROMESA

PROMESA

jueves, 21 de agosto de 2014

PROCESO DIVINO


¿Qué hacer? Todo en lo que me sostenía, todo lo que me hacía más fuerte, se acabó, nada de eso me sirve cuando el miedo llena  tu cuerpo, respiras terror, bebes pánico. Ponerte en pie no es posible, porque es tanta la angustia que duelen los huesos, el corazón está partido en mil pedazos y no puedes unirlos nuevamente. 
Toda mi fuerza de ayer, se acabó.
Por mi mente pasan los días en que era el súper ungido, cuando mi voz hacía temblar a miles.
Hoy me pregunto ¿Dónde está ese que me envió? ¿Acaso no hice todo lo que me pidió y aún más?
No fui aquel que sin temor se enfrentó a los 450 profetas de Baal y a los 400 profetas de Astarté, echado en tierra, respirando polvo, si me vieran mis enemigos, si me vieran hoy seguramente se reirían.
Si muero, conmigo se acaban los profetas, el último de los enviados.
Pero ya he hecho mi trabajo, he derribado altares, he cumplido. He sido su voz durante muchos años. Merezco mi descanso.
 ¿No me toca por fin reposar?
¿Qué sonido es ese? ¿De quién es esa voz?
 ¡Levántate y come! 
Jajaja. 
Como si fuera tan fácil.
¡Déjame morir!
¿Y ese fuego? ¿Y ese olor?
 ¡Deliro! Jajaja.
 Alucino, estoy enloqueciendo.
Está bien, tomaré un bocado, solo porque se ve bueno. Un poco de comida antes de morir.
¡Levántate y come!
¿Otra vez? ¡Qué viaje! ¿No se da cuenta que este lugar es mi sepultura?
 De aquí no me muevo.
Alguien me encontrará y hará mi lapida en ella dirá.
                        AQUÍ YACE ELÍAS EL ÚLTIMO PROFETA DEL ALTÍSIMO
                                                  VENCIDO POR UNA MUJER

¡Qué irónico!
El que nunca tuvo miedo a nada.
¡Qué camine hasta Horeb! Qué mejor lugar para acabar mis días.
Si no voy, seré desobediente, ¡Y si alguien lo sabe! ¿Qué dirán de mí?
Una vida de obediencia perdida por un par de pasos.
Solo debo ponerme de pie y caminar. Si muero en el viaje lo haré en obediencia, nadie  reprochara nada.
Cada paso que doy, cada minuto y segundo de este viaje sirve solamente para que mi vida pase delante de mis ojos.
¿Qué habrá sido del hijo de la viuda en Sarepta? ¿Y los cuervos, a quién le llevarán alimento ahora? 
¿Cuantos días durará este viaje?
 CUARENTA DÍAS Y CUARENTA NOCHES.
¡Llegué! 
Obedecí.
Por  fin, una cueva... dormiré eternamente. Horeb,  veo en ti, mi sepulcro.
-Elías, ¿Por qué estás aquí?
-¿Por qué? ¡Porqué! Acaso no observabas, yo siempre te serví lo mejor que pude, pero los israelitas han roto el pacto que tenían contigo. Destruyeron tus altares y mataron a tus profetas. Yo soy el único de tus profetas que ha quedado con vida y ahora a mí también me buscan para matarme.
-Ponte de pie frente del monte y yo pasaré delante de ti.
Entonces pasó el SEÑOR y sopló un viento tan fuerte que rompió una parte del monte y desprendió grandes piedras delante del SEÑOR, pero él no estaba en el viento. Después del viento, hubo un terremoto, pero el SEÑOR tampoco estaba en el terremoto. Después del terremoto pasó un fuego pero tampoco estaba en el fuego. Después del fuego, se escuchó un sonido muy suave. Cuando Elías lo escuchó, se cubrió la cara con su manto.
Por mi obediencia el mismo Todopoderoso me dará la bienvenida en su casa.
Se paró a la entrada de la cueva
-Elías, ¿Por qué estás aquí?
—Señor Dios Todopoderoso, yo siempre te he servido lo mejor que he podido, pero los israelitas han roto el pacto que tenían contigo. Destruyeron tus altares y mataron a tus profetas. Yo soy el único de tus profetas que ha quedado con vida y ahora me buscan para matarme a mí también. 
Regresa por el camino, que aun te queda trabajo por hacer. Yo me encargaré de los que se volvieron a otros dioses y los destruiré, además, todavía me quedan siete mil en Israel que no doblaron la rodilla para adorar a Baal ni lo han besado. A esos salvaré. 
Silencio. ¿Nada más? Nada de siervo fiel. Nada de: ¡Has hecho un excelente trabajo! Silencio. SILENCIO.
Cierro  mis ojos y respiró profundamente. Abro los ojos y miro el cielo. Y siento nuevas fuerzas.
Una sonrisa ilumina mi cara, SIETE MIL, aún quedan siete mil, no fue en vano. Debo ir a preparar a la siguiente generación, SIETE MIL, es un buen número. Pero aunque solo fuera UNO.
Debo comenzar el viaje, no puedo quedarme en este lugar.
Ese último sonido, el suave, nunca oí nada parecido. Era un susurro diciéndome que todo estaría bien, que no era el fin. Fue más poderoso que cualquier otra cosa que haya vivido.
Atrás quedan las luchas, las caídas, las heridas, el temor, la angustia y las dudas. Porqué nadie dijo que sería fácil, porqué nunca las victorias llegan sin una buena batalla.
Porqué nunca se trató de mí, sino de Él, de ser SU voz, solo un instrumento. Y los instrumentos solo sirven en las manos de alguien. Solo hacen aquello para lo que fueron creados.


Adaptación de 1° Reyes 19
GLORIA POZORÍOS

lunes, 18 de agosto de 2014

LLAMANDO A LOS PROFETAS


Nadie por decidirlo, o desear serlo, puede convertirse en profeta. Uno no puede heredar el manto de un profeta; no puede ser dado por una persona a otra, aunque un individuo puede ser el instrumento del Señor para tal cosa. No hay modo en que un individuo pueda convertirse en profeta por medio de la carne (lea Mateo 22:14).

Eso no sólo es cierto de los profetas, sino también de convertirse en cristiano. Juan escribió: "Los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios" (Juan 1:13). Muchos han pensado que podrían escoger acudir a Dios en su propio momento. No pueden hacerlo. Nadie puede hacerlo. Acudimos a Dios cuando Él nos llama, o no acudimos en absoluto. Somos nacidos de nuevo del Espíritu, no por ningún hombre. Si lo escogemos a Él, lo hacemos solamente cuando Él nos ha escogido y llamado.
Tal elección es mucho más difícil para el profeta. Un individuo no sólo no puede convertirse en profeta a menos que Dios lo llame, sino que puede convertirse en profeta sólo al responder en obediencia cuando Él lo llama, como Él lo llama, y en un reconocimiento confirmado dentro del Cuerpo de Cristo. Probablemente, le serán necesarios no menos de 12 años. Pablo pasó al menos 14 años de disciplina y formación (Gálatas 2:1).
El llamado de un profeta es dado solamente por el Señor. Fue su Espíritu Santo quien llamó y habló por medio de cada profeta del Antiguo Testamento (Hebreos 1:1). Siguió siendo igual en los tiempos del Nuevo Testamento y sigue siendo así en la actualidad, aunque existe una diferencia. Ahora, el llamado del profeta debe ser independientemente confirmado por el Señor por medio del Cuerpo, y ese Cuerpo debe sostener y mantener al profeta tanto en su formación como a lo largo de su ministerio. Parece que el pueblo no confirmaba el llamado de un profeta en el Antiguo Testamento. El profeta del Antiguo Testamento estaba por encima de todos los demás. El profeta del Nuevo Testamento no sólo es llamado dentro del Cuerpo, sino que también todo el Cuerpo se basa sobre el fundamento de apóstoles y profetas (Efesios 2:20).
El llamado de un profeta normalmente, pero no siempre, incluye su descripción de trabajo. Así sucedió tanto con Jeremías como con Isaías. El llamado de Ezequiel, sin embargo, no contiene su descripción de trabajo. Ezequiel fue único. En él, la profecía entró en una nueva dimensión. Ezequiel realizó actos especiales que no eran meras señales como habían sido con Isaías, Jeremías y Oseas, por ejemplo, sino el "soportar una carga" por la casa de Israel.
Ningún profeta antes de Ezequiel había llevado conscientemente el pecado del pueblo. Esto fue tanto un preludio como una preparación para la cruz. Ezequiel fue llamado "hijo de hombre"; se convirtió en un título mesiánico porque Ezequiel inició el llevar la carga que fue central para la eficacia de la cruz. Jesús se identificó a sí mismo con esa nueva tarea comenzada por Ezequiel. Sería su principal propósito para venir a la tierra: hacerse pecado por la humanidad y morir en nuestro lugar. Sin embargo, esa misión de ser el iniciador de llevar la carga no estaba contenida en el llamado de Ezequiel. A veces, el Señor incluye la descripción de trabajo del profeta en su llamado, y otras veces no lo hace.
Aunque el Señor es un Dios de principios, Él intencionadamente ha hecho que esos principios vayan contracorriente unos con otros para que no podamos reducir la vida a ser manejada por completo ni tampoco perder la espontaneidad de la continua sorpresa en Él. Siempre que pensemos que tenemos vida contenida en términos predecibles, Dios desbaratará nuestros elaborados moldes. Lo que establecemos como principios bíblicos a ser observados por el Cuerpo, son la regla general para su seguridad; pero ninguno de ellos limitará a Dios. Él, que da vida por medio de una virgen y trae victoria definitiva para la vida por medio de la muerte, no se detendrá ante nuestro entendimiento sobre cómo funciona la vida.
Los principios son para seguridad, a fin de que no haya confusión, sino orden, en la vida del rebaño. Sin embargo, debemos recordar que Jesús es nuestro orden y seguridad, y no esos principios. Nuestra seguridad nunca está limitada a recordar qué regla se aplica dónde. No somos dependientes del conocimiento ni salvos mediante él. Somos salvos mediante la persona de nuestro Señor Jesucristo. A Él nos referimos constantemente, y no meramente a la Palabra escrita por Él y sobre Él. Así, queremos conocer y observar, hasta donde podamos, sus ordenanzas para el llamado de un profeta, pero con humildad, por si Él invoca algún principio alternativo que esté por encima de nuestro entendimiento. Quien piense que esto es demasiado ligero y confuso tiene razón, porque no debemos primeramente seguir el conocimiento o el principio, sino que siempre debemos depender de un Señor cuyos pensamientos no son nuestros pensamientos.
Ese es el camino de un profeta Elías. Él debe mantener a hombres y mujeres en la Palabra, y luego aplastar la Palabra sobre ellos, para que Cristo pueda ser todo en todos. Uno debe haber aprendido que no necesita otra cosa sino a Jesús antes de poder continuar andando como un profeta Elías. Cuando permanezcamos claros en Él, y sólo en Él, y no en algún principio o ley, entonces nuestra paz es segura (Isaías 26:3).
El llamado de un profeta
Los profetas son llamados de distintas maneras, en momentos diferentes y bajo circunstancias diferentes. "Era Moisés de edad de ochenta años, y Aarón de edad de ochenta y tres, cuando hablaron a Faraón" (Éxodo 7:7). "Y era Abram de edad de setenta y cinco años cuando salió de Harán"(Génesis 12:4).
Samuel, sin embargo, era sólo un niño que dormía sobre el piso del templo cuando Dios lo llamó (1 Samuel 3:1-10). Jeremías no sólo era un niño (Jeremías 1:6), sino que también fue llamado y ordenado desde antes de su nacimiento (v. 5). Juan el Bautista fue anunciado antes de su concepción (igual lo fue Isaac, en Génesis 17:16) y fue también lleno del Espíritu Santo desde su nacimiento (Lucas 1:13, 15).
El llamado del Señor puede llegar sobre un individuo directamente, al hablarle el Espíritu Santo a él mientras escucha; o puede llegar por medio de otra persona, como Elías llamó a Eliseo (1° Reyes 19:19). Puede llegar mientras se está despierto o dormido, por visión, sueño o conversación interior. Samuel estaba dormido, pero fue despertado y oyó al Señor. José fue llamado a aceptar a María mientras dormía (Mateo 1:20). Isaías estaba en el templo, parece que en su servicio regular como sacerdote, porque parecía estar dentro del lugar santo cuando tuvo su visión (Isaías 6).
El Señor no ha cambiado. Él llama a sus siervos de cualquier manera que escoja, aunque con más frecuencia por medio de visiones o sueños. Pablo fue derribado al suelo en una visión (Hechos 9:3-4). Juan, el amado, fue llevado al cielo para darle la visión del profeta de escribir el libro de Apocalipsis (Apocalipsis 1:1-3, 9-10). En Hechos 10, Pedro fue guiado a una nueva misión por medio de un "trance" estando medio dormido, medio despierto. Cornelio, en el mismo capítulo, fue guiado por una visión. Deuteronomio 13 habla de un profeta como un "soñador de sueños".
Alguno puede tener algún otro oficio y ser ascendido al oficio de profeta. Bernabé, Simeón, Lucio, Manaen y Saulo (Pablo) eran maestros y profetas cuando el Espíritu Santo ordenó que Bernabé y Pablo fueran apartados para el oficio de apóstoles (Hechos 13:1-3). Así, se cumplió la palabra del Señor.
Con frecuencia, los pastores y maestros son elevados para convertirse en profetas, y los profetas para convertirse en apóstoles. Al hacerlo, ellos no siempre abandonan su oficio anterior. Sin embargo, un profeta, cuando es llamado, puede ser un maestro, sanador, exortador o evangelista. Puede cumplir cualquier función que esté por debajo de él en autoridad. A pesar de ello, puede que no actúe como apóstol. Un apóstol puede actuar en cualquier posición dentro de la iglesia.
¿Cómo reconoceremos el llamado de Dios en nosotros? Con frecuencia, es después de que el llamado se haya aclarado, cuando la mente ve cómo incidente tras incidente en nuestras vidas, como filas de fichas de dominó que caen, fueron sucediendo hasta llegar a ese momento. La disciplina de Dios no llega a menos que persistentemente hayamos ignorado su voz, ya sea consciente o inconscientemente. Dios nos dará señales claras y regresará, una y otra vez, con paciencia. Él nos conoce lo suficientemente bien para comenzar con mucho tiempo.
Una vez que hayamos oído, Él confirmará el llamado mediante señales personales y luego mediante otras personas. No todas las confirmaciones llegan de miembros de su Cuerpo. El Señor ha utilizado con frecuencia a ángeles como sus mensajeros para nosotros. Personas extrañas y no creyentes han sido utilizadas para decirnos cosas, de las cuales ellos no conocían su profundidad. Este tipo de cosas es frecuente entre el pueblo del Señor. El Señor a menudo me guía y me reprende mediante la boca de niños (Salmo 8:2). El Señor puede hablar por medio de cualquier persona o cosa para confirmar su mensaje a sus profetas.
Disciplina y formación
La formación de un profeta del Antiguo Testamento se realizaba poniéndolo bajo el cuidado y la disciplina de un profeta más viejo. Las lecciones no eran sesiones formales en aulas de clase, aunque los profetas a veces literalmente se sentaban a los pies del maestro. La enseñanza más contundente se producía siempre que incidentes en la vida proporcionaban una oportunidad. El programa de televisión de la década del setenta Kung Fu, retrataba el modo en que los sabios de oriente eran en realidad formados. La vida era el maestro; y el maestro, el ayudante.
Aunque hay unas cuantas oportunidades hoy día para entrar en el ministerio profético, los profetas, en la actualidad, siguen siendo formados principalmente por el Señor Jesucristo mismo por medio de su Santo Espíritu. Su formación se produce tanto en la vida como en el salón de clase. Por consiguiente, cuando hablamos de una escuela para profetas, nos referimos solamente a ese tipo de terreno formativo que puede preparar la Iglesia en general para entender y alimentar a los profetas emergentes que hay en medio de ella. El Espíritu Santo es el maestro, quien levanta a sus profetas. Él ya no los separa para que se sienten bajo un maestro, como en el Antiguo Testamento. El profeta ahora es una parte integral dentro del Cuerpo; el Cuerpo se convierte en su matriz y lugar de formación. Muchos profetas se pierden su llamado o no entienden su formación por la falta de apoyo de la Iglesia. La Iglesia necesita reconocer a sus profetas y proporcionar el entorno en el cual ellos puedan madurar.
Es difícil reconocer a un profeta en ciernes. Sin embargo, hay pistas que deberían alertar a los ancianos. Grandes tragedias pueden señalar una especial preparación de Dios en una vida. Las personas que son soñadoras y visionarias, al recibir el Espíritu, deberían ser observadas, porque entre ellas puede haber un profeta. Quienes llevan la carga, o quienes con frecuencia se identifican a sí mismos con las cargas de otros, pueden ser profetas en formación. Quienes tienen dones de enseñanza pueden ser escogidos por el Señor para profetizar. Pero estas son sólo indicaciones. Nada puede ser conclusivo aparte del llamado y la confirmación del Espíritu Santo.
Un pastor puede ser o no un profeta. Un profeta puede ser o no un pastor. Pero es casi imposible llevar ambos sombreros al mismo tiempo. Un pastor necesariamente debe tener al rebaño en su corazón de una manera especial. No debe alimentar a su rebaño en aguas rápidas o exponerlo a lo que aún no puede asimilar. Sin embargo, el profeta con frecuencia es llamado a hacer precisamente esas cosas. El profeta debería entender cómo lo que él dice afectará al pastor, pero eso no debe silenciarlo. Si ambos llamados están en un sólo corazón, esa persona casi se ve partida en dos.
Dios puede tocar a cualquiera. Pero, con frecuencia, es difícil ver a quienes toca, porque el Señor a menudo los esconde. Moisés estaba oculto entre los juncos y luego en la casa de Faraón. Jesús tuvo que ser ocultado en Egipto. Tanto nuestra carne como Satanás destruirían a los elegidos de Dios si fueran descubiertos demasiado pronto. Por tanto, cuando el Espíritu revela a un profeta en ciernes, la Iglesia debería estar alerta y preparada para protegerlo.
John Loren & Paula Sandford

viernes, 15 de agosto de 2014


EL MENSAJE DE LOS VIERNES: “LOS VIERNES SIEMPRE SON MUY BUENOS...”

- Mamá…¿Qué haces cuando la persona que mas necesitas es la que mas lejos está de ti?
- La distancia no significa nada, hija, cuando alguien significa todo.
- No me refería a que está lejos geográficamente, sino que no puede estar tan cerca de mí como quisiera.
- ¿Te enamoraste?
- No lo sé…la verdad es que me molesta sentir tantas cosas. Es increíble como una persona te puede cambiar el estado de ánimo. El tiene ese extraño poder, una palabra suya, un gesto…y siento que cambia mi día.
- Uf! Se algo de eso. ¿Sientes que te entiende?
- Como ninguna otra persona en este mundo!
- Y bueno…amar es encontrar a alguien que te entienda sin dar demasiadas explicaciones. ¿Eso es lo que te molesta?
- No se si me molesta…mas bien me enamora.
- Un gran hombre es ese alguien que despoja despacito tus secretos...es un señor, más que todo un ser humano que como nosotras tienen sus historias pasadas, bien o mal vividas. Un verdadero caballero no te quita la ropa, sino que te va robando los secretos que creías tener muy guardados, hasta que un día te deja con el corazón expuesto, desnudo.
- ¿Y eso es malo?
- Según quien sea. Cuando logra llegar a tu corazón, ya no hay mucho que puedas hacer. Por eso ruego que sea un caballero.
- ¿Lo dices por papá?
- Lo digo por todos los hombres. Aunque tu padre era muy especial.
- Cuando las mujeres decimos “muy especial” es porque hay cosas que no nos gustan.
- Hija, nadie es perfecto; ser hombre es…buscar dentro de su corazón el sentimiento que lo hace un caballero. Cuando encuentres al tuyo, te hará sentir sublime, amada. Todo lo demás, no tiene importancia.
- Y pensar que yo me prometí a mi misma que jamás me iba a volver a enamorar!
- Jaja, no puedes prometerte eso! No es algo que puedes manejar o razonar, hija. Ojalá fuese una decisión que se toma con la mente. El corazón es el que decide. Si eres difícil para enamorarte, la vida me ha enseñado lo que es la perseverancia de un buen hombre. “Si una gota de agua que insiste logra penetrar una roca, de forma inevitable se cuela por la más insignificante grieta y aunque la roca no quiera, logrará…
- …Bañar su corazón!” Conozco la frase. Eso solía decirlo papá.
- El si fue un hombre perseverante, de esos que sin apuro…van adueñándose de a poquito de tus sentimientos, como un intruso, de esos que un día te dicen: “¿Señorita, sería tan amable de dejarme poner mi bolso en este rinconcito de su corazón?” y tu muy ingenua le respondes: “Claro, no puedo negarle eso a nadie”, pero luego de unos meses, se termina adueñando de todo y tu te preguntas ¿Cómo lo logró?
Un hombre apurado no logrará mucho, pero si realmente se toma su tiempo…logrará tenerte. No quedan muchos hombres así, son especies en extinción.
- ¿Papá era así?
- Tu papá era un niño.
- ¿Por?
- Porque la mayoría de los hombres siguen siendo niños. Sienten temores, tiemblan cuando nadie los ve, les gusta ser el centro de atención de la mujer que robó su corazón. Y así como son niños, te bajan la luna si desean conquistarte, bajan estrellas, no anotan fechas, olvidan aniversarios, son distraídos, pero con una mirada al alma te llevan hasta el cielo.
- ¿Y si luego me rompe el corazón? ¿Y si algún día me defrauda?
- Es un riesgo que las mujeres debemos correr. Si lo que te pasa es que tienes miedo, solo puedo decirte que si no pruebas no lo sabrás nunca. Tu padre solía decir: “¿Cómo vas a extrañar mis besos si no sabes cual es el sabor de mi boca? ¿Cómo vas a extrañar mis abrazos si no sabes como aprieto? ¿Cómo vas a extrañar olerme si no sabes cual es mi aroma? ¿Cómo vas a buscar refugiarte en mis brazos cuando el despertador suene si no estoy contigo en la mañana? ¿Cómo vas a extrañar mi saludo y mi regreso si ni siquiera me he despedido de ti?”
- Todo un poeta papá…¿estuviste perdidamente enamorada de él?
- ¿Acaso las mujeres sabemos amar de otra forma? A diferencia de algunos hombres, las mujeres no nos “enamoramos un poquito” ni tampoco “amamos a medias”. Eso es justamente lo que pone en constante peligro a nuestro corazón. Claro que lo amé perdidamente! Por eso, si realmente amas a este hombre, no dejes de hacérselo notar; estoy segura que el lo está necesitando.
- ¿ “El” lo está necesitando? ¿Ni siquiera sabes quien es y resulta que ahora estás de su lado? Yo soy tu hija! ¿Lo recuerdas?
- Es que si ese hombre, sea quien sea, logró llegar a tu corazón, es alguien que merece tenerlo y punto.
- ¿Y “punto”? ¿Así resuelves las cosas? ¿Te vengo a contar que me siento confundida y tu solo me dices que a el le hace falta mi amor? ¿Y lo que yo siento no importa?
- Lo que tu sientes ya no tiene vuelta atrás. Es que conozco esa mirada y conozco a mi propia hija. No estás confundida, estás enamorada hasta el alma y no hay mucho mas que hacer, solo decírselo. Sea que te rompa el corazón o te lo cuide por el resto de tu vida…ya no es tuyo.
- En realidad entre nosotros nunca pasó nada, pero siempre hubo algo. Hay algo que ambos sentimos, que está allí, en el aire. Cuando yo le hablo, el me hace sentir que en ese momento no hay nada mas importante en todo el universo que aquello que le estoy diciendo. Está pendiente del mas mínimo detalle.
- Me sigues hablando así de el y me termino enamorando yo!
- Mamá!!!
- A propósito, ¿qué día es hoy?
- Viernes ¿por?
- Los viernes siempre son muy buenos para decir “Te amo”.

PALABRA PROFÉTICA MES DE AGOSTO 2014

1. Tiempo de fruto sobrenatural
Estoy desatando sobre mi pueblo un tiempo de fruto sobrenatural, grandes cosechas que les cambiaran el destino a mis hijos. El fruto sobrenatural vendrá de varias formas. Algunos lo recibirán por que al igual que Isaac han sembrado en tierra árida y en condiciones naturales donde es imposible cosechar, pero lo han hecho con fe y obediencia, y sembraron aun lo que es para subsistir, como la viuda de Sarepta. Otros recibirán el fruto sobrenatural, porque así como Jacob, recibieron una revelación, un rema y creyéndolo actuaron con una fe sencilla y obedecieron la revelación, sin apartarse, y fueron capaces de cambiar la genética de la naturaleza. Así que a pesar de las condiciones naturales, muévete en certeza y con convicción que este es un tiempo de fruto sobrenatural, declara el Señor.

“Después hubo hambre en la tierra, además de la primera hambre que hubo en los días de Abraham; y se fue Isaac a Abimelec rey de los filisteos, en Gerar... Y sembró Isaac en aquella tierra, y cosechó aquel año ciento por uno; y le bendijo Jehová. El varón se enriqueció, y fue prosperado, y se engrandeció hasta hacerse muy poderoso. Y tuvo hato de ovejas, y hato de vacas, y mucha labranza; y los filisteos le tuvieron envidia.” Génesis 26:1, 12-14

“Tomó luego Jacob varas verdes de álamo, de avellano y de castaño, y descortezó en ellas mondaduras blancas, descubriendo así lo blanco de las varas. Y puso las varas que había mondado delante del ganado, en los canales de los abrevaderos del agua donde venían a beber las ovejas, las cuales procreaban cuando venían a beber. Así concebían las ovejas delante de las varas; y parían borregos listados, pintados y salpicados de diversos colores. Y apartaba Jacob los corderos, y ponía con su propio rebaño los listados y todo lo que era oscuro del hato de Labán. Y ponía su hato aparte, y no lo ponía con las ovejas de Labán. Y sucedía que cuantas veces se hallaban en celo las ovejas más fuertes, Jacob ponía las varas delante de las ovejas en los abrevaderos, para que concibiesen a la vista de las varas. Pero cuando venían las ovejas más débiles, no las ponía; así eran las más débiles para Labán, y las más fuertes para Jacob. Y se enriqueció el varón muchísimo, y tuvo muchas ovejas, y siervas y siervos, y camellos y asnos.” Génesis 30:37-43

2. Tiempo de movimientos audaces
Este es el tiempo de movimientos rápidos, de toma de decisiones rápidas basadas en las palabras que te he dado. Los cambios serán acelerados, deberás moverte con prontitud, deberás decidir en un mismo día, muchas cosas que son trascendentales; pero no temas equivocarte porque Yo estoy contigo para guiarte, Yo te abriré las puertas específicas, para que entres por ellas y será para comenzar proyectos que he preparado para ti, para que avances. Tendrás que enfrentar al miedo, que ha sido uno de tus mayores enemigos, que en el pasado te ha detenido, te ha impedido obtener lo que Yo había preparado para ti, pero hoy deberás moverte audazmente, deberás superar los obstáculos, deberás vencer los temores, pues es tiempo de comenzar proyectos nuevos y avanzar, declara el Señor.

Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia, y los violentos lo arrebatan.” Mateo 11:12

3. Tiempo de declaraciones
Hay un poder en ti, está en tu mente y en tu boca; es el poder de decretar, de declarar la palabra sobre tus circunstancias, sobre tu vida, sobre la vida de otros y aun sobre la naturaleza. Estas declaraciones o decretos pueden producir milagros, pueden cambiar las condiciones, pueden cambiar las vidas, las circunstancias y la naturaleza. Estas declaraciones y decretos tienen la unción de crear algo nuevo. Así que este es un tiempo de producir milagros a través de los decretos, a través del poder de una palabra declarada, bajo la unción profética. Por lo tanto háblale a lo que te rodea que se alinee a mi propósito, que se alinee a la visión que Yo te he dado y verás grandes cambios y grandes milagros suceder, dice el Señor.

También decretarás una cosa, y se te quedará estable; y sobre tus caminos resplandecerá la luz.” Job 22:28 VM (Versión Moderna de H. B. Pratt, 1929)

4. Tiempo de comenzar proyectos (sociales)
Es tiempo que comiences los proyectos que son de beneficio para los necesitados, para los huérfanos, para los niños de la calle, para los niños pobres, para las mujeres, para los ancianos. Los proyectos de desarrollo en comunidades pobres y todos los demás proyectos que yo he puesto en tu corazón. Yo traeré los recursos de muchas partes para financiarte, para que no solo comiences, sino que también mantengas operando estos proyectos. Este es el tiempo que todos estos proyectos sean dados a luz, es tiempo que te lances en fe, sabiendo que Yo te respaldaré. Yo usaré a mi pueblo para que verdaderos cambios sean hechos en los necesitados de muchas naciones, no solo satisfaciendo sus necesidades básicas, sino transformando sus vidas y transformando sus comunidades, y para eso voy a usarte a ti, declara el Señor.

“¿No es más bien el ayuno que yo escogí, desatar las ligaduras de impiedad, soltar las cargas de opresión, y dejar ir libres a los quebrantados, y que rompáis todo yugo? ¿No es que partas tu pan con el hambriento, y a los pobres errantes albergues en casa; que cuando veas al desnudo, lo cubras, y no te escondas de tu hermano? Entonces nacerá tu luz como el alba, y tu salvación se dejará ver pronto; e irá tu justicia delante de ti, y la gloria de Jehová será tu retaguardia.” Isaías 58:6-8

5. Tiempo de lanzamientos ministeriales
Este es el tiempo para que empieces nuevos ministerios, Yo te he llamado a ser un ministro, una ministra, no debes dudar de eso, por eso haz pasado por largos y duros procesos de formación, por eso el trato ha sido fuerte y llegaste al punto que casi te costó la vida; pero todo ese proceso fue en función de este tiempo, en el cual debes lanzarte ministerialmente. Este es el tiempo de los nuevos ministros. Aunque no tengas las mismas credenciales de aquellos que ya son antiguos ministros, y ellos te descalifiquen para comenzar ese nuevo ministerio, no te dejes detener por ellos, porque el que te aprobó fui Yo, declara el Señor. Yo soy quien te está enviando y yo traeré a los padres espirituales que reconocerán tu llamado y te ayudarán a que lo hagas y a que seas establecido en tu llamado, dice el Señor.

“Y me dijo Jehová: No digas: Soy un niño; porque a todo lo que te envíe irás tú, y dirás todo lo que te mande. No temas delante de ellos, porque contigo estoy para librarte, dice Jehová. Y extendió Jehová su mano y tocó mi boca, y me dijo Jehová: He aquí he puesto mis palabras en tu boca. Mira que te he puesto en este día sobre naciones y sobre reinos, para arrancar y para destruir, para arruinar y para derribar, para edificar y para plantar.” Jeremías 1:7-10

6. Tiempo de viajes misioneros
Prepárate porque saldrás de tu lugar, de tu casa y te moverás a otras naciones. Este será un tiempo de viajes poderosos, de muchas respuestas, de manifestaciones de mi presencia. Voy a traer salvación en medio de aquellos a los cuales te estoy enviando. Voy a impactar otros pueblos a través de ti, con sanidades, con milagros creativos, con transformación. Te voy a usar como un agente del reino, como un agente de transformación, como un agente ungido con una unción apostólico-profética. También quiero hacerte saber que yo pagaré todo, no temas de esto, porque todo lo que necesites yo lo proveeré, dice el Señor.

“Había entonces en la iglesia que estaba en Antioquía, profetas y maestros: Bernabé, Simón el que se llamaba Niger, Lucio de Cirene, Manaén el que se había criado junto con Herodes el tetrarca, y Saulo. Ministrando éstos al Señor, y ayunando, dijo el Espíritu Santo: Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado. Entonces, habiendo ayunado y orado, les impusieron las manos y los despidieron.” Hechos 13:1-3

7. Tiempo de mucha salvación de familiares
Estoy trayendo una temporada de salvación en medio de tu casa, en medio de todos aquellos por quienes has estado orando por mucho tiempo. Y voy a usar tu vida para testificarles y verás cómo su corazón de piedra es transformado en un corazón de carne. Sus ojos serán abiertos para que vean la profunda necesidad espiritual que tienen. Ellos caerán rendidos ante mi amor. Yo voy a manifestarme a ellos como su Padre amoroso, como su Padre que no les condena, sino que los perdona, que los sana y que les provee, así que háblales con firmeza, con confianza en que mis palabras las pondré en tu boca, declara el Señor.

“y sacándolos, les dijo: Señores, ¿qué debo hacer para ser salvo? Ellos dijeron: Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo, tú y tu casa. Y le hablaron la palabra del Señor a él y a todos los que estaban en su casa. Y él, tomándolos en aquella misma hora de la noche, les lavó las heridas; y en seguida se bautizó él con todos los suyos.” Hechos 16:30-33

8. Tiempo de conexiones con gente de influencia
He preparado las condiciones para que te encuentres con gente de influencia, gente que será clave en la nueva estación en la que estás entrando. Estas conexiones serán casuales y se darán en momentos que parecerán inesperados, por eso te lo estoy anunciando, para que no te tome por sorpresa. Algunos de ellos son gente de influencia ministerial, otros son gente de influencia en el mundo económico, otros en la política o el gobierno. Algunos te darán asesoría, otros te relacionarán con otros, otros te proveerán los recursos que necesitas para desarrollar el llamado que te he dado, pero todos ellos soy yo el los estoy enviando a tu vida, declara el Señor.

Cuando llegó a Jerusalén, trataba de juntarse con los discípulos; pero todos le tenían miedo, no creyendo que fuese discípulo. Entonces Bernabé, tomándole, lo trajo a los apóstoles, y les contó cómo Saulo había visto en el camino al Señor, el cual le había hablado, y cómo en Damasco había hablado valerosamente en el nombre de Jesús. Hechos 9:26-27

9. Tiempo de creer la palabra revelada y actuar
Para que avances debes creer la palabra que te he estado dando desde hace mucho tiempo. Te he enviado a muchos ministros míos a declararte los planes que tengo. Revisa la palabra que te he dado, en ella están definidos mis planes para ti. Debes creer la palabra y luego actuar. Ya no es tiempo de solo escuchar, escuchar y escuchar, es tiempo de creer lo que te he dicho y moverte, ponerte a hacer lo que te he mandado. Ya no pidas más confirmaciones, ya fue suficiente lo que te he dicho, así que es tiempo de poner por obra la palabra, declara el Señor.

“Entonces David volvió a consultar a Jehová. Y Jehová le respondió y dijo: Levántate, desciende a Keila, pues yo entregaré en tus manos a los filisteos. Fue, pues, David con sus hombres a Keila, y peleó contra los filisteos, se llevó sus ganados, y les causó una gran derrota; y libró David a los de Keila.” 1 Samuel 23:4-5

10. Tiempo de salir de debajo del enebro
Ciertamente lo que tengo que decirte hoy es “sal de debajo del enebro”, ya no es tiempo de estar aplastado, deprimido, cabizbajo, en desperdicio de tu propósito, si has estado en una batalla dura, levántate, sacúdete, limpia tu armadura, y comienza a caminar, porque hay un nuevo ejército que enfrentar, nuevas armas que usar, estrategias diferentes que ejecutar; cierra este ciclo de derrota, de temor, de cansancio y de agotamiento, pues hay una nueva misión en la cual trabajar. 

“Y él se fue por el desierto un día de camino, y vino y se sentó debajo de un enebro; y deseando morirse, dijo: Basta ya, oh Jehová, quítame la vida, pues no soy yo mejor que mis padres. Y echándose debajo del enebro, se quedó dormido; y he aquí luego un ángel le tocó, y le dijo: Levántate, come.” 1 Reyes 19:4-5

11. Tiempo de vino, aceite y pan 
Pueblo mío está comenzando una nueva temporada para ti, he preparado tiempos de celebraciones, en donde el vino no faltara, y el gozo sin fin, que es fruto de mi espíritu permanecerá; es tiempo de alegrar el corazón. También en esta etapa el aceite brillará en tu rostro, el aceite de mi unción se verá reflejado en ti, dondequiera que te muevas mi porción de unción en ti desatara mi gloria y bendecirá a mi pueblo poderosamente. Por último es tiempo de pan, este mes serás sustentado en cada una de tus necesidades, yo supliré todo lo que te falte, Declara el Señor. 

Él hace producir el heno para las bestias, Y la hierba para el servicio del hombre, Sacando el pan de la tierra, Y el vino que alegra el corazón del hombre, El aceite que hace brillar el rostro, Y el pan que sustenta la vida del hombre.” Salmos 104:14-15

12. Tiempo de establecer plataformas
Quiero decirte que para que cumplas completamente con tu llamado, debes establecer plataformas que permitan que tu llamado permanezca a través del tiempo. Debes trabajar en la construcción de esas plataformas. Algunos deben establecer iglesias o ministerios como base para su llamado a las naciones, estas congregaciones o ministerios serán tu puerto de salida y de retorno. Otros necesitan establecer negocios que financien tu llamado. Otros deben establecer redes ministeriales que sean fundamento de tu ministerio. Establecer estas plataformas te tomará mucho tiempo, entre tres y cinco años, pero debes hacerlo si quieres que tu llamado perdure, así que no escatimes dedicar el tiempo necesario, pues de eso depende un ministerio o un llamado efectivo y permanente, declara el Señor.

Habitó, pues, Josafat en Jerusalén; pero daba vuelta y salía al pueblo, desde Beerseba hasta el monte de Efraín, y los conducía a Jehová el Dios de sus padres.” 2° Crónicas 19:4

DECRETOS APOSTÓLICOS:

1. Decretamos que el espíritu de muerte que ha traído tantas muertes en las naciones de la tierra, a través de la violencia, delincuencia, guerras, pestes, desastres naturales, accidentes aéreos, terrestres y marítimos; es encarcelado y juicio viene sobre él.
2. Decretamos que las agendas escondidas que tienen los gobernantes para sus propios beneficios y aun en contra de los pueblos sea descubierta: narcotráfico, robo en todas sus dimensiones, abusos de poder, todo tipo de corrupción.
3. Decretamos desarticulada la influencia del espíritu religioso en todas sus manifestaciones al interior de la iglesia del Señor, que ha provocado estancamiento, costumbre, rutina, cansancio, engaño, tibieza, ritos, carnalidad, incredulidad.
4. Decretamos que el espíritu de inmoralidad que se mueve con libertad en las ciudades es avergonzado, que los abusadores serán expuestos públicamente, y que todo acto inmoral en las plazas y en todo lugar será juzgado.
5. Decretamos que la temporada de sequía ha terminado, que en El Salvador habrá testimonio de recuperación de la cosecha.
6. Decretamos una temporada de fruto abundante y cosecha sobrenatural en medio del pueblo del Señor que ha caminado en fidelidad y en obediencia.
7. Decretamos puertas abiertas en las fronteras, el tiempo de Dios es hoy, las visas son aprobadas, los permisos son otorgados. 
BENDICION:

Amados hermanos les bendecimos en el nombre del Señor y declaramos que esta palabra profética será usada por el Señor para llevarlos hacia adelante, al cumplimiento de su destino profético.
“Ahora, así dice Jehová, Creador tuyo, oh Jacob, y Formador tuyo, oh Israel: No temas, porque yo te redimí; te puse nombre, mío eres tú. Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti. Porque yo Jehová, Dios tuyo, el Santo de Israel, soy tu Salvador; a Egipto he dado por tu rescate, a Etiopía y a Seba por ti. Porque a mis ojos fuiste de gran estima, fuiste honorable, y yo te amé; daré, pues, hombres por ti, y naciones por tu vida. No temas, porque yo estoy contigo; del oriente traeré tu generación, y del occidente te recogeré. Diré al norte: Da acá; y al sur: No detengas; trae de lejos mis hijos, y mis hijas de los confines de la tierra, todos los llamados de mi nombre; para gloria mía los he creado, los formé y los hice. Sacad al pueblo ciego que tiene ojos, y a los sordos que tienen oídos. Congréguense a una todas las naciones, y júntense todos los pueblos. ¿Quién de ellos hay que nos dé nuevas de esto, y que nos haga oír las cosas primeras? Presenten sus testigos, y justifíquense; oigan, y digan: Verdad es. Vosotros sois mis testigos, dice Jehová, y mi siervo que yo escogí, para que me conozcáis y creáis, y entendáis que yo mismo soy; antes de mí no fue formado dios, ni lo será después de mí. Yo, yo Jehová, y fuera de mí no hay quien salve. Yo anuncié, y salvé, e hice oír, y no hubo entre vosotros dios ajeno. Vosotros, pues, sois mis testigos, dice Jehová, que yo soy Dios. Aun antes que hubiera día, yo era; y no hay quien de mi mano libre. Lo que hago yo, ¿quién lo estorbará? Así dice Jehová, Redentor vuestro, el Santo de Israel: Por vosotros envié a Babilonia, e hice descender como fugitivos a todos ellos, aun a los caldeos en las naves de que se gloriaban. Yo Jehová, Santo vuestro, Creador de Israel, vuestro Rey. Así dice Jehová, el que abre camino en el mar, y senda en las aguas impetuosas; el que saca carro y caballo, ejército y fuerza; caen juntamente para no levantarse; fenecen, como pábilo quedan apagados. No os acordéis de las cosas pasadas, ni traigáis a memoria las cosas antiguas. He aquí que yo hago cosa nueva; pronto saldrá a luz; ¿no la conoceréis? Otra vez abriré camino en el desierto, y ríos en la soledad. Las fieras del campo me honrarán, los chacales y los pollos del avestruz; porque daré aguas en el desierto, ríos en la soledad, para que beba mi pueblo, mi escogido. Este pueblo he creado para mí; mis alabanzas publicará.” Isaías 43:1-21

FRUTO DE LA PROFECÍA

Aprendimos que el fruto de la profecía revela la fuente. Cristo nos dijo que conoceremos a los profetas verdaderos de los falsos “por sus frutos”, no por sus profecías o manifestaciones sobrenaturales (Mateo 7:15-20).
Las tres posibles fuentes que identificamos son:
• El Espíritu Santo de Dios
• El alma del hombre
• Influencia demoníaca
El Apóstol Pablo nos exhorto en cuanto a la profecía, “examinadlo todo, retened lo bueno” (1°Tes. 5:21), indicando que una profecía puede ser influenciada por el alma humano o de otro espíritu. En otra escritura somos mandados a probar los espíritus si son de Dios (1°Juan 4:1). Obviamente algunas manifestaciones sobrenaturales, aun en la iglesia, no vienen de Dios.
Vamos a continuar el tema de como discernir la fuente de una profecía examinando los demás elementos de la profecía…
• El objetivo
• El mensaje
• La persona que profetiza
• El método de entrega de la profecía
• La persona que recibe la profecía
El objetivo de la profecía
Cuando Dios habla, lo hace con un propósito. El propósito de Dios siempre es positivo y para darnos vida.
1. Hay que preguntar entonces, ¿La profecía ministra vida? Jesús dijo en  Juan 6:63 “El espíritu es el que da vida; la carne para nada aprovecha; las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida…” Muchas supuestas profecías ministran muerte y condenación en vez de vida. El fruto revela la fuente.
2. Si la profecía edifica a la iglesia, puede ser de Dios.
o Cristo esta en el proceso de edificar a Su Iglesia, no en destruirla. (Mateo 16:18). Si la profecía causa división y sospecha en el Cuerpo de Cristo, no es de Dios.
o Si promueve un exclusivismo (que somos los únicos con la verdad no adulterada) no es de Dios. El Reino de Dios es mas grande que un pequeño movimiento.
o Si la profecía demanda una fe ciega hacia un ser humano no es de Dios. Ministros verdaderos no demandan que les sigamos ciegamente. Pablo dijo en 1° Corintios. 11:1, “Sed imitadores de mi, así como yo de Cristo.”
 Tenemos que seguir a Cristo, solo podemos seguir a un hombre a la medida que este siguiendo a Cristo. Es peligroso rodearte solamente de personas que siempre se ponen de acuerdo contigo sin opinar algo diferente. No somos infalibles. Cualquier ministro con corazón honesto tendría que admitir que comete errores de vez en cuando, y necesita de alguien que le pueda decir la verdad en amor aunque la verdad no le agrade.
o Si la profecía exige dinero del pueblo por temor de una maldición, o si una ofrenda de cierta cantidad es requerida para recibir una bendición, no es de Dios. Dios nunca usa motivaciones negativas como la manipulación o el temor. Dios nos motiva con fe, en gozo y el amor. Dios tampoco considera tanto la cantidad que estamos dando, sino la cantidad que nos sobra. Y es mucho mas importante lo que estamos dando, pues Dios mira el corazón. Si no podemos dar con fe y gozo, realmente a Dios no lo podemos honrar. Cualquier ministro que exige ofrendas causándoles dar por obligación o por temor esta robando a la gente.
El mensaje de la profecía
 Si la profecía esta de acuerdo con principios bíblicos (la letra y el espíritu de las Escrituras), especialmente con la doctrina de los apóstoles del Nuevo Testamento puede ser de Dios. Dios no se contradice.
o Hay que preguntar, ¿Es el contenido es bíblico? ¿Cómo se alinea esta  profecía con lo enseñado por  los apóstoles? Recuerda que estamos en el Nuevo Pacto, no en el Antiguo. Hay unas diferencias muy marcadas. Ya no estamos bajo la Ley. Estamos bajo la gracia de Dios. Dios no está enojado con nosotros. Toda la ira de Dios fue puesta sobre Cristo en la cruz del Calvario.
o Hay que preguntar también, ¿La profecía promueve el legalismo o la justicia y gracia de Dios? ¿La profecía condena? U ¿Ofrece la misericordia de Dios y restauración? La meta de Dios en la profecía personal, que es reconciliación y restauración. A Dios no le agrada el sufrimiento de Su creación. Recuerda los habitantes de Nínive, aunque Dios anuncio su destrucción, cambio de planes cuando ellos se arrepintieron.
o Un espíritu de error frecuentemente usa o distorsiona algunos versos bíblicos para convencerte de no creer otro verso o verdad bíblica. El diablo conoce bien las escrituras, y aprovecha de nuestra falta de conocimiento del corazón de Dios para engañarnos. Por eso, los que profetizan deben  hacer todo esfuerzo para conocer mas de Dios y de Su Palabra. Toda ministración profética debe de ser basada sobre relación con El y sobre Su amor por Su Iglesia y Su Creación.
 ¿Tiene sustancia el mensaje de la profecía?
o Demasiadas personas solo quieren lucir frente los demás. Pero si Dios habla, es que tiene algo importante que decirnos. Podríamos decir que es “la prueba del propósito.”
o ¿Que es lo que comunica la profecía? Si atrae demasiada atención hacia la persona, en vez de a Dios, algo esta fuera de orden.
o Algunos empiecen con una profecía verdadera y mensaje de Dios, pero terminan en dar consejo personal porque no disciernen entre los pensamientos que Dios esta inspirando y sus propios pensamientos que provienen de su alma.
o El mensaje profético debe de guiarnos mas cerca de Dios y motivarnos a vivir en victoria y en santidad. Las cosas predichas deben de cumplirse (tomando en cuenta la naturaleza condicional de las profecías personales).
La persona que profetiza 
El que profetiza tiene cierta responsabilidad cuando se atreve decir, “así dice el Señor”. Debamos tomar en cuenta los siguientes puntos:
1. ¿Es Jesús el Señor de su vida? Debe haber suficiente evidencia que la persona se ha entregado al Señor y esta haciendo un esfuerzo para vivir de acuerdo con principios del Reino de Dios.
2. ¿Es la persona llena del Espíritu Santo? La profecía es uno de los dones del Espíritu Santo. Nadie puede esperar profetizar o ministrar los dones del Espíritu Santo sin la gracia y habilidad del Espíritu Santo en su vida.
3. ¿Hay evidencia de una vida consagrada al Señor? Aunque nadie es perfecto, debemos todos de estar viviendo y creciendo en cierta santidad y consagración, demostrando el fruto del Espíritu Santo.
4. ¿Ministra la profecía con amor? Aun cuando Dios tiene que corregirnos, lo hace con amor. Dios es amor. Los que ministren con condenación o con una actitud de critica no conocen el corazón de Dios.
5. Debemos conocer a los que ministren a nuestras congregaciones. No debemos de permitir a un desconocido profetizar sin primero entrevistarlo y tener una idea de las “credenciales espirituales” que lleva. Podamos decir que este es “la prueba de relación.”
.. Un profeta verdadero (o cualquier ministro, incluso apóstoles) no tendrán problema en sujetarse a la autoridad del líder de una congregación. Él es quien tiene la responsabilidad de esa congregación. 
El método de entrega de la profecía.
Hay diversidad de dones y de estilos. Pero hay una diferencia grande entre el estilo de ministración que uno aprendió y la unción del Espíritu Santo.
1. ¿Puede la congregación oír y entender la profecía? Dios es Dios de orden y de paz. En una congregación grande será necesario de establecer un protocolo para que los que profetizan puedan usar un micrófono para ser escuchados. Los que no pueden guardar el protocolo están fuera de orden.
2. ¿Tiene la persona dominio propio? Estando bajo la influencia del Espíritu Santo puede ser algo emocionante. Sin embargo, las emociones no deben de dominar la ministración o distraer de lo que Dios quiere comunicar. Algunos se emocionan tanto (con sollozos u otra cosa) que no les pueda entender. Si no se puede entender, la ministración no será de provecho y la persona debe de callar, calmarse y esperar el tiempo oportuno. Las emociones provienen del alma, no del Espíritu. Por eso, las emociones nunca deben de dominar la ministración del Espíritu.
3. El método de entrega de la profecía no debe de ser ostentoso o de una forma que finge una super espiritualidad. No debe de ser hecho de una forma melodramática que atraiga la atención hacia la persona. Algunos no han visto otra forma de ministración y piensan que tienen que ser “espiritualoides” para ser espiritual. A estos les falta enseñanza y entrenamiento.
o Hay que tomar en cuenta que Dios a veces escoge ministrar una profecía de una forma dramática, con un acto profético (ej.: Agabo y el cinturon de Pablo en Hechos 21:10-11). Dios a veces escoge usar un acto profético (una drama) igual como Cristo uso parábolas para enseñar.
4. ¿Combina bien la profecía con el orden y el fluir del servicio?
o Otra vez, Dios es Dios de orden y de paz. La profecía no debe de cambiar radicalmente el orden y el fluir del servicio.
o A veces alguien recibe una revelación que es solo para el mismo y no para la congregación entera. Es normal que durante un culto que muchas personas reciban revelación profética – pero no toda revelación es para compartir en publico.
o A veces Dios solo esta confirmando algo a nuestro corazón para nuestro beneficio personal. A veces, Dios quiere que intercedamos solamente.
o Es sabio preguntar al Señor si El quiere que compartas la revelación y si seria de provecho antes de buscar el micrófono. “A cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para provecho”, o para el beneficio de todos (1° Cor. 12:7). Queremos que lo que es de provecho sea hecho, pero que no sea hecho lo que no es de provecho.
o Algunos, por su inmadurez o carnalidad, manipulan usando el pretexto de una supuesta profecía para controlar, intimidar (mantener control) o para que hagas lo que ellos quieren. Hay que entender que esta clase de fruto revela una fuente que no es Dios sino de un espíritu de Jezabel.
o Hay que comenzar a confiar en el Espíritu Santo que esta en ti cuando hay una falta de paz acerca de una profecía de esta clase. Esa inquietud puede ser Dios llamándote la atención y diciendo, “esa es una profecía inexacta”.
El que recibe la profecía.
1. Si el Espíritu Santo da testimonio a tu espíritu que es de Dios, puede ser de Dios. (Tomando en cuenta que nosotros mismos podemos tener paradigmas equivocados o puntos ciegos.) Los que escuchan la profecía deben de sentir el testimonio del Espíritu Santo aprobando la profecía.
o El mismo Espíritu Santo que nos da testimonio de que somos hijos de Dios, nos da testimonio si una profecía viene de Dios (Ro. 8:16). Muchas veces ese testimonio del Espíritu viene como una paz interior. Si hay una falta de paz, es posible que algo esta mal. Jn. 10:14 – “Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen.”
2. Podemos también preguntar, ¿Siento yo la inspiración y paz de Dios? ¿Me siento yo animado y fortalecido en mi fe y deseoso de crecer en Dios? ¿Puedo yo ver como el Señor utilizo la profecía para motivarme y ayudarme a mejorar y madurar mi carácter y vida espiritual? Si no hay un resultado positivo, entonces la naturaleza de la profecía es dudable.
3. Por otro lado, si la profecía causa confusión, duda, o condenación no es de Dios. Recuerda que el enemigo es un experto en usar las escrituras y distorsionarlas para su propia agenda.
En conclusión, una manera fácil y sencilla es que hay que recordar que es bueno y sabio juzgar las profecías:
 Si exalta el señorío de Cristo,
 Si esta de acuerdo con las Escrituras y
Si el fruto de la profecía es de acuerdo
 con el fruto del Espíritu.
Entonces es de Dios.

jueves, 14 de agosto de 2014

DISCERNIENDO LAS PROFECÍAS

En Mateo 7, Cristo nos enseña que conoceremos a los profetas verdaderos "por sus frutos", no por sus milagros, ni siquiera por sus profecías. Hay que discernir la fuente de la revelación, y no dejarse impresionar con una manifestación sobrenatural o con alguien que simplemente dijo, "así dice el Señor."
¿Cual es el fruto? Toda profecía debe ser probada. El fruto revela la fuente. Hay que examinar el fruto (el contenido y el resultado) de la profecía, y el fruto de la vida de la persona que profetiza.
• Una profecía que es de Dios reflejara el corazón de Dios (amor, bondad, misericordia), y siempre ofrecerá la gracia de Dios y restauración.
• Una profecía que es de Dios siempre será de acuerdo con principios bíblicos.
También debemos examinar el fruto de cada uno. Galátas 5:22-23 dice: "Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, fe, mansedumbre, templanza, contra tales cosas no hay ley."
Dios no nos dio una opción entre los dones del Espíritu Santo y el fruto del Espíritu. Aunque nadie ha alcanzado la perfección, debemos procurar andar con ambas cosas evidentes en nuestras vidas.
Alguien dijo una vez, “Yo no confió en la gente, pero confió en Dios.” El problema con esa actitud es que Dios siempre usa a la gente. No debemos rechazar una profecía simplemente porque conocemos de alguna falla en la vida del que nos profetizo. Por otro lado, sus fallas nos causan examinar un poco mas la profecía antes de aceptarla.
Lo ideal seria que Dios use solamente las personas perfectas. La realidad es que Dios ha escogido usarnos a cada uno de nosotros. En la Biblia vemos muchos ejemplos de profecías verdaderas a través de vasos humanos no perfectos. (ejemplos: Balaam, Jonas) Dios los uso a pesar de sus fallas. 
 "No menospreciéis las profecías. Examinadlo todo, retened lo bueno. "1°Tes 5:19-20
Obviamente el elemento humano en la profecía tiene la posibilidad de introducir errores o cosas que no son de Dios. Pablo nos instruye examinar bien las profecías y retener lo bueno. 
Los profetas hablan dos o tres y los demás juzguen"1° Cor. 14:29
Aun los profetas maduros son sujetos los unos a los otros, y lo que profeticen debe de ser juzgado y no aceptado simplemente porque alguien dijo, " Así dice el Señor..."
"Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios; porque muchos falsos profetas han salido por el mundo.En esto conoced el Espíritu de Dios: Todo espíritu que confiesa que Jesucristo ha venido en carne, es de Dios;y todo espíritu que no confiesa que Jesucristo ha venido en carne, no es de Dios; y este es el espíritu del anticristo, el cual vosotros habéis oído que viene, y que ahora ya esta en el mundo.  1° Juan 4:1-3
Aquí tenemos una de las pruebas de la profecía. Un espíritu engañador no puede confesar que Jesucristo ha venido en carne. La profecía que viene de Dios siempre exaltara a Cristo Jesús porque el espíritu de profecía verdadera es el testimonio de Jesús (Ap. 19:10).
Cuando hay un error obvio que daña, hay que corregirlo inmediatamente. pero la mayoría de los errores son solamente una mala aplicación de la revelación o mal tiempo. Estos errores se puedan corregir de una forma mas suave para no humillar la persona y para no apagar su don. hay que andar en amor, dando gracia a otros, pero siendo discernidos y sabios.
Aquí esta una lista de preguntas que podamos hacer para discernir entre profecías falsas, inexactas, o verdaderas.
1. Si la profecía exalta a Cristo, puede ser de Dios.
o Profecía que no es de Dios exalta al ego, al hombre, o a otra cosa. A veces la profecía que proviene del hombre se manifiesta con una falsa humildad que atrae atención a si mismo. (Ap. 19:10).
2. Si la profecía promueve el reino y gobierno de Dios y no del hombre, puede ser de Dios. (Mt. 16:18; Ro. 14:17)
3. Si esta de acuerdo con principios de la Palabra de Dios, la Biblia, , puede ser de Dios. (Heb. 4:12; 2° Cor. 4:2; 2° Tim. 3:16; 2° Cor. 3:6)
4. Si la profecía ministra vida (en vez de muerte, duda, temor, etc.), puede ser de Dios. (Juan 6:63; 2° Cor. 5: 18-19)
5. Si la profecía edifica a la Iglesia, puede ser de Dios. (1° Cor. 12:7 y 14:3,40) 
Ser discernido no quiere decir que seamos desconfiados de todos y que estemos buscando fallas en otros. Significa que debemos ser atentos y entendidos.
Tenemos que recordar que hay profetas falsos, lobos rapaces vestidos de oveja. Pero también hay cristianos con dones verdaderos y motivación buena, pero que se encuentran en todo un rango de varios estados de entrenamiento, desarrollo y madurez. Por falta de entrenamiento algunos profetizan cosas no acertadas aunque con corazón sincero y motivación buena. Por eso necesitamos tiempos de enseñanza y entrenamiento en nuestras iglesias.